En una jornada atravesada por un ambiente internacional poco favorable para inversiones de mayor riesgo, las valuaciones argentinas se vieron golpeadas, especialmente en la deuda soberana y en papeles del sector financiero.
El Brent volvió a cotizar por encima de los 100 dólares el barril, mientras los principales indicadores de Wall Street operaban en rojo, con caídas en un rango cercano al 0,7% al 1,1%. Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos escalaban hasta 10 puntos básicos, situándose en niveles no vistos desde 2007.
En Buenos Aires, el índice S&P Merval cayó 0,9% y se ubicó en 2.960.546 puntos. Entre las ADR y acciones argentinas que cotizan en dólares en Nueva York, predominó la caída, especialmente en el sector bancario, con bajas cercanas al 3%. En contrapartida, YPF trepó 1,3%, quedando en 54,07 dólares.
Los bonos soberanos mostraron un desempeño muy negativo en sus emisiones en dólares. Los Globales con ley extranjera y los Bonares, con legislación local, promediaron una pérdida de 1,1%. El riesgo país medido por JP Morgan subió 12 puntos básicos y quedó en 566 pb, alcanzando un máximo desde el 28 de abril. La salida de flujos desde la renta fija de mercados emergentes se acentuó ante el incremento de la rentabilidad del bono estadounidense a diez años, que cerró en 5,1%.
Emilio Botto, jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital, explicó que la suba de tasas de la Reserva Federal complica el flujo hacia activos argentinos al elevar el “piso” de riesgo país. Según su evaluación, Argentina había llegado a niveles de alrededor de 400 pb y obtuvo calificaciones B- con perspectivas positivas de varias agencias, pero el entorno internacional cambió: la crisis geopolítica, la subida de las tasas de Treasuries y las tensiones arancelarias generaron un escenario de mayor inflación y llevaron a Estados Unidos y otros países desarrollados a mantener políticas monetarias más restrictivas.
Mauricio Villacorta, estratega de Inversión de IOL, agregó que las bolsas de Nueva York operaron en rojo, rompiendo con la racha de días previos. El mercado sufría una fuerte venta en la renta fija estadounidense, empujando las tasas a máximos no vistos desde 2007, impulsadas por datos sólidos de actividad y por expectativas de endurecimiento de la Fed. A esto se sumó el rebote del Brent por encima de los 103 dólares ante cruces diplomáticos y tensiones en Medio Oriente.
En el plano local, la plaza argentina continuó con sesgo vendedor en un contexto internacional claramente adverso para los emergentes. La deuda soberana en dólares encadenó su octava caída consecutiva, con las mayores pérdidas concentradas en el tramo largo de la curva.



