Julián Camino, ex jugador de Estudiantes y miembro del cuerpo técnico de Alejandro Sabella durante la etapa 2011-2014, compartió en el canal de streaming No juegan con nadie una serie de anécdotas sobre Lionel Messi que apuntan a una relación cercana entre el astro y el personal del predio de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en Ezeiza.
Entre los relatos que aportó, Camino destacó que Messi solía organizar rifas de motos y otros premios para el personal del predio, una práctica que, según su testimonio, se repetía a lo largo de los años en que el capitán formó parte del plantel argentino. El ex jugador subrayó que el rosarino era muy atento con todos, sin aplicar diferencias jerárquicas con quienes trabajaban detrás de escena y que su apoyo era constante.
Camino puntualizó que la relación entre Messi y el equipo técnico no se limitaba a gestos puntuales: también se incorporaba a los empleados en la dinámica del grupo, incluso durante los traslados en avión. En esas ocasiones, elplantel invitaba a los miembros del staff a participar de juegos informales como el truco, extendiendo la integración más allá de las jugadores.
La afición de Messi por el truco, una tradicional carta de la región, quedó en evidencia en diferentes momentos de aquella etapa. En Qatar 2022, el plantel organizó un torneo interno con un pozo de 3.600 dólares, en el que el capitán argentino compitió junto a Rodrigo De Paul y Leandro Paredes; sin embargo, en esa ocasión no obtuvo el primer puesto.
Entre los recuerdos personales que Camino conserva de aquella época, se encuentra una anécdota ligada al Mundial de Brasil 2014. Tras la clasificación a semifinales frente a Bélgica, Camino le solicitó a Messi la camiseta que había utilizado en ese partido. Según su relato, Messi dejó la prenda en vestuario, él la pidió y le fue entregada; la llevó sin lavarla y días después recibió la firma del astro. Camino la guardó como recuerdo y la llegó a enmarcar, aunque años más tarde sufrió un robo que le hizo perder esa pieza.
Estas historias muestran una cara menos visible de Messi, centrada en la convivencia diaria, la cercanía con el personal y la dinámica de un vestuario que, en la óptica de sus protagonistas, convivía en un ambiente de respeto y camaradería.



