Según La Nación, las herramientas de IA avanzan hasta el punto de posibilitar la creación de una página web a partir de una instrucción textual, sin requerir conocimientos de programación. Con un prompt bien elaborado, la IA puede presentar la estructura, el diseño y el código necesarios para poner en marcha un sitio.
Para obtener resultados más precisos, no basta con pedir “haz una página web”. Cuanta más información se aporte en la indicación, mayor es la probabilidad de que la herramienta entienda el objetivo y entregue una propuesta alineada. Es posible definir el tipo de página, el público destinatario, la gama de colores, las secciones, los elementos interactivos y el estilo visual.
Una clave práctica es asignarle a la IA un rol concreto y especificar qué elementos debe incluir. A modo de ejemplo, existe un modelo de prompt que sirve como punto de partida y puede ajustarse a cada proyecto: colocar a la IA “en el rol de desarrollador web y diseñador UX/UI” y pedir una página moderna, adaptable y visualmente atractiva para un proyecto o negocio determinado, con un objetivo claro. Entre las secciones sugeridas se pueden contemplar una homepage con un encabezado claro, una sección principal con título y descripción, un botón de acción, un bloque de servicios o productos, una página “Sobre nosotros”, testimonios y un formulario de contacto. Se busca un diseño limpio y fácil de navegar, una paleta de colores indicada y una tipografía que comunique el estilo deseado, además de garantizar que la web funcione en dispositivos móviles, tabletas y computadoras. El código debe entregarse completo en HTML, CSS y JavaScript, organizado y comentado para futuras modificaciones, incorporar animaciones sutiles, botones operativos y una navegación intuitiva, y priorizar la velocidad de carga, la accesibilidad y una estructura apta para SEO. Antes de finalizar, se recomienda revisar que el código esté libre de errores y que todos los elementos funcionen correctamente.
El enfoque también puede adaptarse para proyectos específicos como una tienda online, un portfolio profesional, un blog o la página de un emprendimiento, reemplazando las secciones genéricas por las que realmente necesite el sitio.
Además, es posible solicitar cambios tras la primera versión: ajustar colores, modificar la distribución de elementos, agregar o quitar secciones, y adaptar el diseño para móviles. En síntesis, la creación de sitios web con IA se vuelve más accesible para quienes no cuentan con experiencia de programación, aunque la propuestas generada requiere revisión y, según el caso, ajustes técnicos antes de publicarla.



