El Gobierno enfrenta múltiples frentes abiertos y la presión se siente entre las figuras centrales del oficialismo. A faltando siete semanas para que terminen las sesiones ordinarias en el Congreso y con la posibilidad de una visita del Papa León XIV que podría acortar ese plazo, La Libertad Avanza (LLA) aún debe empujar dos ejes fundamentales para 2027: la reforma política y el Presupuesto. En ese marco, el oficialismo intenta contener a la oposición y Milei parece batallar consigo mismo, mientras el grupo dirigente muestra señales de desgaste.
La sesión convocada por la oposición para hoy, orientada a derogar el decreto 70/2023 y a votar los proyectos de Emergencia en Discapacidad y Morosidad, aún no tenía quórum asegurado, aunque se acercaba gracias al respaldo de diputados de Catamarca, Córdoba y Misiones. En respuesta, el Gobierno entregó la Ley de Tierras y dio un gesto para evitar una jornada adversa en un momento sensible.
El panorama parlamentario deja ver que los acuerdos electorales aún no están cerrados. El trasfondo es una economía que no muestra signos de repunte.
“Es un calendario apretado y complejo. Demasiadas cosas en juego”, señaló un colaborador de la bancada tras la reunión de mesa política de esta semana. Se reordenaron prioridades y surgieron nuevos frentes: Federico Sturzenegger presentó su proyecto para reformar el Mercado de Capitales.
El nerviosismo genera cruces entre quienes administran la economía y quienes empujan la agenda política. Un asesor del Gobierno explicó que “el sector de Karina Milei entiende que hay que activar la gestión económica para sostener la política; el equipo económico dice que ya hizo todo lo posible sin tocar los fundamentos del modelo y que es la política la que debe soldar el programa”.
En el fondo, hay una disputa por quién debe allanar el camino hacia la reelección. Luis Caputo propone acelerar un gran acuerdo político con gobernadores para impulsar curvas positivas de la economía, mientras la conducción del bloque —Karina Milei, Martín Menem y Lule Menem— sostiene que adelantar pactos no alcanza para asegurar 2027.
“No hay que apurar pactos políticos porque salen caros. Una foto con un gobernador no baja el riesgo país”, afirmó una fuente destacada del ala política. Martín Menem, en un encuentro de LLA en Tigre el fin de semana, dejó claro que “armar el armado político es complejo: ¿queremos ganar una elección o asegurar un país para los próximos 40 años? Ahí aparecen tensiones sobre el ritmo de los acuerdos”, adelantó el dirigente, que señaló su rechazo a presiones para cerrar alianzas de inmediato.



