El exministro de Economía y dirigente del Frente Renovador, Sergio Massa, hizo público su apoyo a la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva a través de una publicación en la red social X, en la que acompañó el mensaje con las banderas de Brasil y Argentina y un corazón rojo. La declaración se dio en la jornada de la primera vuelta de las elecciones brasileñas.

Lula, de 80 años, busca un cuarto mandato que, según lo anunciado durante la campaña, sería su último periodo. El presidente compite en la fórmula del Partido de los Trabajadores (PT) junto a Geraldo Alckmin, en una contienda que también renueva gobernaciones, bancadas legislativas y parte del Senado.

El respaldo de Massa se inscribe en una relación que mantiene con Lula desde hace años. En julio de 2023, cuando Massa era ministro de Economía y candidato de Unión por la Patria, sostuvo un encuentro informal con el mandatario brasileño durante la Cumbre del Mercosur en la ciudad de Iguazú, donde ambos analizaron opciones de financiamiento del BNDES para empresas vinculadas al Gasoducto Néstor Kirchner.

El gesto de apoyo llega después de que el Frente Renovador cuestionara la confrontación entre el gobierno de Javier Milei y Lula. En julio, el massismo advirtió que una escalada diplomática podría afectar la producción, el empleo, las pymes y el comercio con Brasil, principal socio comercial de Argentina. El giro se produjo tras que Brasil llamara a consultas a su embajador en Buenos Aires por declaraciones de Milei contra Lula.

La votación se realiza este domingo 4 de octubre, con las mesas abiertas hasta las 17 horas, hora de Brasilia. Infobae señala que más de 158 millones de ciudadanos están habilitados para votar, en una jornada que concentra 13 candidaturas presidenciales validadas por la Justicia Electoral.

El principal competidor de Lula es Flávio Bolsonaro, postulante del Partido Liberal (PL) y hijo del ex presidente Jair Bolsonaro. Si bien la atención está centrada en la presidencial, la jornada también define autoridades en estados y cuerpos legislativos.

Para imponerse en primera vuelta, la fórmula debe superar el 50% de los votos válidos. Si ningún candidato alcanza ese umbral, la elección se definirá en balotaje el 25 de octubre.

Las encuestas difundidas en los últimos días muestran un panorama reñido. Una medición de Quaest ubica a Lula con 46% y a Flávio Bolsonaro con 45%, mientras otros sondeos también apuntan a una definición en segunda vuelta.