Un miembro del Concejo Deliberante de Bariloche, perteneciente al Frente Peronista, presentó su renuncia indeclinable luego de hacer público que protagonizó un hecho de violencia de género contra su expareja. Se trata de Leandro Costa Brutten, quien admitió haber seguido a la mujer por el edificio en la ciudad y, posteriormente, haber forcejeado para quitarle el teléfono celular con el que ella lo estaba registrando.

Costa Brutten asumió la responsabilidad y afirmó que no hay modo de justificar ese comportamiento. Según su versión, intervino para impedir que su expareja continuara grabando la situación y terminó arrebándole el teléfono por la fuerza. También indicó que responderá ante la Justicia por lo sucedido.

Tras el episodio, el dirigente publicó un extenso descargo en sus redes sociales en el que reconoció su responsabilidad y pidió disculpas. Afirmó que la culpa es exclusivamente suya y que no busca justificar lo ocurrido.

El exconcejal justificó su salida del cargo afirmando que perdió las condiciones necesarias para seguir ejerciéndolo, y aseguró que ya no tiene la aptitud moral y legal para representar a los vecinos de Bariloche. La renuncia fue formalizada este jueves ante el Concejo Deliberante; además, solicitó que se avance con la designación de su reemplazante para completar el mandato.

Costa Brutten había ingresado al Concejo en 2023, por Incluyendo Bariloche, y había emergido como uno de los principales referentes de la oposición al intendente Walter Cortés. Su salida genera un movimiento interno en el cuerpo legislativo local.

El reemplazo deberá definirse en función de la lista con la que el dirigente llegó al banca. De acuerdo con la información difundida ese día, Luciano Celsi desempeñaría ese papel para completar el periodo.

Este episodio impacta también en el tablero político del peronismo en Río Negro. Costa Brutten venía ganando protagonismo en la escena provincial y su nombre circulaba entre posibles acuerdos de cara a las elecciones de 2027.