Los papeles de la deuda argentina operan a la baja en la bolsa de Nueva York, con caídas que llegan hasta el 1,2%, y, al mismo tiempo, el riesgo país asciende por décima jornada consecutiva, superando los 600 puntos básicos por primera vez desde abril. En paralelo, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street también registran pérdidas.
El riesgo país comenzó la semana en 534 puntos básicos y ya trepó a 602, lo que implica un incremento del 4,2% frente al cierre del jueves y del 17,6% respecto de hace un mes. En poco más de dos meses, el indicador pasó de estar alrededor de los 400 puntos básicos a superar la barrera de 600, marcando diez sesiones al alza seguidas.
Desde la óptica de Fernando Marull y Asociados, gran parte del repunte responde a factores globales, pero hay señales de autonomía: advierten que, con un contexto internacional más duro, menor demanda de reservas, posibles cierres de emisiones externas y el escenario electoral, el programa financiero para 2027 podría quedar en entredicho. El informe subraya que el piso del riesgo país continúa elevándose y que, si bien podrían darse bajas puntuales, el calendario electoral de 2027 pesa cada vez más sobre la dinámica de la deuda.
La consultora 1816, por su parte, señala que este marco dificulta imaginar que el soberano salga al mercado internacional para emitir más deuda antes de las elecciones presidenciales de 2027, algo que en julio parecía una opción bastante clara. En ese contexto, la trayectoria de diez días de alzas acumuladas refuerza la mirada de que la emisión de nuevos bonos podría postergarse ante la incertidumbre electoral y la volatilidad global.



