La historia reciente de Estudiantes en la Libertadores está atravesada por momentos ásperos, incluso por el hecho de no haber derrotado a un rival brasileño en cuatro series de eliminación directa, con un antecedente cercano que asoma en Flamengo 2025. Ayer, en La Plata, el partido de ida de los cuartos de final dejó un sabor agridulce: un 1-1 que no convence, y que obliga a buscar respuestas en el complemento si el León quiere pasar a la semis la próxima semana en San Pablo.
El inicio fue favorable para Estudiantes. A los 3 minutos, Baltasar Rodríguez ejecutó un córner desde la izquierda y, tras la intervención de Carrillo, Castro conectó el balón para celebrar el 1-0. Aunque el remate parecía controlado por Souza, no pudo evitar que Castro empujara la pelota para poner en ventaja al local. Esa conquista cambió el escenario: el conjunto de Medina bajó la presión, se replegó y optó por salir de contra con pelotas largas, apostando a sostener el resultado ante un Corinthians al que le costó imponerse en la propuesta.
El equipo paulista llegó con varias bajas y golpes anímicos. En el Brasileirao acumula cuatro derrotas consecutivas y venía golpeado de cara a este cruce. Las ausencias por lesión de Raniele y André, además de la baja de Yuri Alberto, restringieron su capacidad de juego, mientras que Estudiantes no pudo contar con Tiago Palacios, cuyo estado físico no le permitió estar disponible para el duelo.
De mitad de terreno hacia adelante, el partido se volvió áspero, con las típicas fricciones y roces propias de la Libertadores. El árbitro uruguayo Ostojic trató de mantener el control en un encuentro de alto ritmo y contacto, sin que ninguno de los dos lograra imponer una clara superioridad en el tramo central.
La lectura de cara al retorno en San Pablo es clara: la ventaja del 1-0 para Estudiantes quedó desdibujada por el empate visitante, que llega justo por un desliz defensivo. La eliminatoria se decide en la próxima jornada, prevista para el miércoles que viene en la capital paulista, donde Corinthians intentará revertir la situación y Estudiantes buscará conservar la ventaja para avanzar. Ambos deben ajustar y afinar la disciplina defensiva y la efectividad en las transiciones si quieren sortear a un rival que, a pesar de sus altibajos, sigue demostrando carácter competitivo.



