El ministro de Economía, Luis Caputo, dejó claro en una conversación difundida por el canal oficialista que el Gobierno se está preparando para posibles choques financieros vinculados a las próximas elecciones y a la presión sobre el dólar. Aseguró que, pese a prever una victoria de Milei, es necesario disponer de instrumentos para enfrentar la incertidumbre institucional y los posibles movimientos en el tipo de cambio.

Durante la charla, Caputo rechazó que su lectura política interfiera con las medidas técnicas que debe aplicar como funcionario. Dijo que “en todos los escenarios” el Presidente podría resultar ganador, pero subrayó que, si no se verifica su pronóstico, debe estar preparado para evitar que la población sufra.

En ese marco, el ministro mencionó la posibilidad de fortalecer reservas y gestionar un swap, sin detallar contrapartes ni montos. Remarcó que puede estar equivocado y que actúa como si pudiera estarlo. A modo de explicación de las herramientas anticrisis ante el riesgo electoral, añadió que, si las proyecciones no se cumplen, podría recurrir a medidas más contundentes.

Como adelantó LA NACION, el equipo económico estima contar con un “escudo” de alrededor de US$72.000 millones, integrando swaps, acumulación de reservas y capacidad de intervención en futuros. No se trata de dólares líquidos disponibles, sino de un conjunto diverso de instrumentos para hacer frente a eventuales dolarizaciones de carteras antes de los comicios.

Caputo también anticipó una mayor oferta de divisas, vinculando ese flujo al equilibrio fiscal, a una política monetaria más restrictiva y a la llegada de inversiones. “Me preparo como si pudiera estar equivocado”, reiteró, aunque dejó en claro que no considera una crisis cambiaria como su escenario base para el próximo año.

En lo que respecta a Brasil, afirmó que la relación con ese país “solo puede mejorar” ante la eventual llegada de Bolsonaro a la presidencia. Recordó que Flávio Bolsonaro quedó en primer lugar en la primera vuelta, con Lula da Silva disputándose el balotaje el 25 de octubre, y afirmó que Argentina mantiene una relación histórica y comercial con Brasil que seguirá vigente independientemente de quién gane.

Sobre la posibilidad de que un Brasil más cercano a Washington afecte los lazos con Argentina, el ministro lo consideró un “disparate” y atribuyó a Milei el giro político regional, al tiempo que defendió la cooperación y la asistencia estadounidense ante la tensión cambiaria.