La Confederación General del Trabajo llevó a cabo otra protesta frente a la Secretaría de Industria, en el microcentro porteño, para denunciar el impacto de las medidas económicas en la producción y en el empleo. La movilización forma parte del plan de acción que la central mantiene y, a la vez, revela la disputa interna sobre la eventual convocatoria a un nuevo paro general contra el gobierno de Javier Milei.
La marcha llevó como consigna “Las Malvinas son argentinas, la industria nacional también” y se concentró en Diagonal Sur. La dirigencia cegetista expresó especial preocupación por el efecto de la crisis económica en sectores clave como la industria, la construcción y el comercio.
“Milei es un servil a sus mandantes, los poderes económicos”, afirmó Octavio Argüello, cosecretario general de la CGT, al vincular la movilización con el deterioro del empleo. “Todos los días cierran empresas, hay muchos trabajadores que se quedan sin empleo”, advirtió en diálogo con AM750.
Según Claudia Neira, presidenta del bloque Justicialista Fuerza por Buenos Aires en la Legislatura porteña, desde noviembre de 2023 cerraron 3117 empresas en la Ciudad y se perdieron 104.090 empleos registrados.
La central sindical publicó un comunicado en el que critica fuertemente al Gobierno. Aseguran que “el diagnóstico de situación es claro: estamos ante un gobierno que lleva adelante un modelo político, económico y social monitoreado por el FMI, orientado a intereses que no son los nuestros. Un modelo que está destruyendo el sistema productivo nacional, especialmente el de las pymes, con aumento de la desocupación, deterioro de ingresos y condiciones laborales, caída del consumo interno y signos de recesión; alta presión impositiva, caída de la inversión, falta de financiamiento y costos desmedidos de los servicios públicos”.
Entre las conclusiones, la CGT subrayó las consecuencias sociales: pobreza en aumento, carencias alimentarias en cientos de miles de hogares, endeudamiento familiar y problemas de salud mental; jubilados en situación precaria, personas con discapacidad sin atención y desfinanciamiento de servicios como salud, educación, investigación y obra pública, además de fallas en infraestructura y transporte. En síntesis, señalan, hay un deterioro general de la calidad de vida que podría impactar la convivencia social.
La protesta se presentó como defensa de la industria nacional y para visibilizar la realidad del sector productivo, con énfasis en las PyMEs, principal sostén del empleo. Criticaron que este achicamiento no se limita a pérdidas empresariales, sino que golpea el tejido productivo en lo cotidiano.
La CGT aclaró que la movilización forma parte de un plan de acción que podría intensificarse, al tiempo que continúa la discusión interna sobre la posibilidad de convocar nuevamente a un paro general contra el gobierno de Milei.



