Estudiantes de La Plata, el único representante argentino que continúa con vida en la Copa Libertadores, recibe a Flamengo en el choque de ida de las semifinales. El encuentro se jugará este jueves a las 21:30 en el estadio Jorge Luis Hirschi y será transmitido por Telefe, Fox Sports y Disney+ Premium.

Bajo la dirección técnica de Alexander Medina, apodado el Cacique, el Pincha llega a esta instancia con la ilusión al máximo. Es la primera vez que el equipo platense se cuela entre los cuatro mejores desde 2009, año en el que conquistó la Libertadores con un plantel capitaneado por Juan Sebastián Verón y guiado por Alejandro Sabella.

En su recorrido hacia estas semifinales, Estudiantes terminó segundo en su grupo y luego dejó en el camino a la Universidad Católica de Chile en octavos de final y al Corinthians en cuartos. El club argentino, que en los últimos días incorporó al defensor Marcos Rojo, encara a Flamengo como el rival más complicado de su trayecto continental, ya que el último grande brasileño que lo elimina en cuartos fue justamente Flamengo en la edición previa, tras empatar 2-2 en el global.

Flamengo llega como campeón vigente y es, además, el único equipo sin derrotas en la edición. Un antecedente cercano entre ambos se dio en la fase de grupos de la edición 2026: empataron 1-1 en La Plata y Flamengo venció 1-0 en Río de Janeiro. A ello se suma que Flamengo eliminó a Estudiantes por penales en los cuartos de la Libertadores 2025, tras un empate global de 2-2.

El desafío para Medina y su plantel es de alto voltaje: si el Pincha consigue un buen resultado de local, podrá viajar a Brasil con mayor confianza para definir la serie frente a un Flamengo que buscará ampliar su racha invicta y acercarse a la final. Además, la vuelta está prevista para la próxima semana en territorio brasileño, lo que añade presión y responsabilidad para sellar el sueño continental. Estudiantes celebra además el hecho de volver a disputar una semifinal en su estadio, una cita que no se repetía desde 1983, destacando que, pese a las diferencias de formato, representa un hito histórico para el club y sus aficionados.