El adiós de Lionel Messi marca el inicio de una etapa distinta para la Argentina. Su último partido con la celeste y blanca será el 6 de octubre, ante Benín, en el estadio Monumental, y su salida coincide con un panorama todavía incierto para varios de los hombres que formaron su círculo durante años. En ese marco, el recambio no es solo futbolístico: también implica reconstruir liderazgos dentro del vestuario.
Del núcleo que acompañó a la Albiceleste en Qatar 2022 ya se apartaron Alejandro Gómez, Paulo Dybala y Ángel Di María por distintos motivos. Ahora tampoco está Leandro Paredes, ausente por suspensión y con futuro aún por definirse para el cuerpo técnico, mientras Rodrigo De Paul y Giovani Lo Celso quedaron fuera de la citación y hoy trabajan al margen de la selección. Así, más allá de la ausencia de Messi, el grupo carece de un referente claro dentro del vestuario y de un heredero definido para la cinta de capitán, que durante gran parte del ciclo estuvo en manos del diez.
En ese marco, Cristian Romero comienza a ganar terreno como principal candidato para asumir ese rol. Desde que Scaloni asumió en 2018, el entrenador fue cambiando nombres, sistemas y funciones, pero la cuestión de la capitanía no había exigido una resolución definitiva. En los 102 encuentros de su ciclo, Messi llevó la cinta en 72 ocasiones, mientras que otros capitanes fueron Di María (9), Otamendi (8), Tagliafico (4), Pezzella (3), Romero (3), Sergio Romero (2) y Gabriel Mercado (1). También hubo momentos en los que el brazalete cambió de dueño durante un partido debido a incidencias puntuales.
Romero ya llevó la cinta en varios compromisos cuando Messi no estuvo presente: ante Chile, en Santiago, en la victoria 1-0 con gol de Julián Álvarez; en el amistoso frente a Venezuela disputado en Estados Unidos, también 1-0 en Miami con anotación de Giovani Lo Celso; y ante Mauritania, en una de las últimas presentaciones en Buenos Aires antes del Mundial.
Entre los motivos para situarlo como candidato principal figuran su personalidad y su forma de entrenarse: se entrega a cada práctica con la misma seriedad que a un encuentro, y eso transmite un mensaje a los más jóvenes. También pesa su relación con el público, que lo convirtió en una de las referencias pese a su escaso recorrido en el fútbol local, y la experiencia de liderar ya en su club. La definición sobre la capitania se jugará finalmente en los amistosos ante Bolivia, Burkina Faso y Benín.



