Un acuerdo suscrito el 5 de diciembre de 2022 entre Argentina y Estados Unidos regula que el Servicio de Impuestos Internos (IRS) aporte a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) datos sobre cuentas e ingresos de residentes argentinos en entidades financieras estadounidenses. La norma entró en vigor el 1 de enero de 2023 y, pese a mantenerse vigente, el intercambio de información se realiza en septiembre. En este marco, conocido como FATCA, el volumen de información es más acotado que en otros regímenes de intercambio automático: se envían datos para identificar cuentas e ingresos de fuente estadounidense, pero no se comunican saldos ni movimientos.
Según ARCA, el mecanismo tuvo su primer envío de datos en septiembre de 2024, correspondiente al ejercicio fiscal 2023. En comparación con otros esquemas de cooperación bajo estándares OCDE, el alcance es limitado: Estados Unidos no transmite de forma automática saldos ni el detalle completo de las operaciones, tampoco la composición total de carteras de inversión.
FATCA es una normativa estadounidense que obliga a instituciones financieras extranjeras a informar sobre cuentas de personas fuera de EE. UU. Tras la firma, el 15 de diciembre de 2022, la AFIP emitió la Resolución General 5303 para adaptar el régimen local. Por su parte, el IRS comunicó, el 18 de enero de 2023, que la infraestructura de resguardo de datos de ARCA era adecuada para el intercambio.
La información que se puede transferir incluye identificadores de cuentas e ingresos de origen estadounidense de residentes argentinos. El rasgo central es que Estados Unidos no remite, de manera automática, saldos ni el detalle de movimientos; tampoco suele enviar la composición completa de una cartera de inversiones. En consecuencia, lo recibido puede ayudar a detectar cuentas o ingresos que no figuran en las declaraciones, pero por sí solo no permite fijar cuánto dinero había en una fecha determinada.
Si ARCA necesita información adicional sobre una cuenta específica (por ejemplo, saldos, transferencias o movimientos), debe gestionar un pedido puntual de datos ante las autoridades estadounidenses a través de los canales de cooperación tributaria disponibles entre ambos países.
El acuerdo es recíproco: las entidades financieras argentinas informan a ARCA sobre cuentas de personas estadounidenses, incluidos saldos, para su intercambio con Estados Unidos. Expertos señalan que, si bien el sistema funciona de manera automática, no es plenamente simétrico, ya que Argentina entrega un caudal mayor de datos que el que recibe.
El intercambio bajo FATCA no abarca todos los activos que un residente argentino podría tener vinculados con Estados Unidos. Quedan fuera ciertos rubros y productos que, por distintos motivos, no quedan cubiertos por la normativa.



