La jornada del Gran Premio de España, disputado en el nuevo circuito Madring, dejó marcada una creciente tensión en el equipo Alpine. Pierre Gasly fue superado por su compañero de equipo, Franco Colapinto, durante todo el fin de semana, especialmente en las fases definitorias, y terminó contrastando el rendimiento de ambos autos en condiciones de competencia similares.
En lo que respecta a la actividad de clasificación, Colapinto marcó tiempos más rápidos que Gasly en todas las sesiones, con el francés quedando en desventaja en la segunda tanda (Q2) al perder frente al argentino por tres décimas en el mano a mano. Ya en la sesión decisiva (Q3), Colapinto mejoró y se ubicó noveno, mientras que Gasly arrancó 14º tras quedarse atrás por detrás de su compañero. En carrera, Colapinto ejecutó una salida notoria que le permitió avanzar dos posiciones y mantenerse dentro del grupo de arriba, administrando, además, el desgaste del neumático duro durante 42 vueltas de las 57.
Gasly, por su parte, apostó por una estrategia que pasaba por una posible neutralización para optimizar el pit stop, partiendo con gomas duras. La caída del plan no se dio y, a medida que la prueba avanzaba, la frustración del francés fue en aumento. Hacia el tramo final, el ingeniero le pidió entrar a boxes para cambiar neumáticos; la respuesta de Gasly llegó cuando recibió la advertencia de que “Franco está detrás”, señal que desató el conflicto entre ambos. El piloto francés sabía que Colapinto tenía más ritmo y que debía superarlo para pelear con Liam Lawson (Red Bull) o, al menos, alejarse de Oscar Piastri (McLaren), que mantenía una ventaja en el pelotón. El momento también generó malestar en el bonaerense, que expresó su malestar ante el equipo durante la conversación por radio con su ingeniero, Stuart Barlow.
Al verse forzado a negociar las diferencias de rendimiento en un mismo coche, Gasly no colaboró en la conversación y cortó la comunicación por radio. La actuación de Colapinto dejó en evidencia un nivel de rendimiento distinto entre dos unidades que, sobre el papel, deberían ser equivalentes. Ambos pilotos contaban con las ocho mejoras aerodinámicas estrenadas por Gasly en Países Bajos, más una actualización introducida en Madrid.
En el penúltimo giro, Gasly ingresó a pits y recibió una penalización de cinco segundos por superar la velocidad permitida en el pit lane. Con esa sanción, terminó 12º, una vuelta atrás de la clasificación y sin puntos. Colapinto, en cambio, consiguió la séptima posición y sumó cuatro puntos tras las 57 vueltas disputadas.
En un comunicado oficial de Alpine, Gasly expresó su descontento por el desenlace de la carrera, dejando entrever que la situación no cumplió con sus expectativas respecto a la estrategia y el desarrollo de la prueba.



