En la ida de los cuartos de final de la Libertadores, Estudiantes empató 1-1 frente a Corinthians en el estadio Uno. El conjunto local golpeó temprano, a los 3 minutos, gracias a un corner desde la izquierda ejecutado por Baltasar Rodríguez. Castro conectó de cabeza tras la acción de Mancuso, ante un despeje que Souza no logró controlar, para vencer al arquero rival.

Con la ventaja, el León moderó su intensidad y se replegó buscando salir rápido de contra. Corinthians, que llega con varios golpes anímicos y físicos, intentó recuperar la pelota y generar situaciones, pero le costó hacerse dueño del juego. El visitante llega con dos bajas en el mediocampo (Raniele y André) y Yuri Alberto no se encontraba al 100%, mientras Estudiantes también sufrió la ausencia de Tiago Palacios, que no estuvo disponible por lesión. Además, el equipo de City Bell sufrió un arranque particular: los jugadores debieron trasladarse al estadio en vehículos tras un fallo del ómnibus en el country.

A partir del gol, la propuesta de juego se hizo más conservadora y el encuentro se volvió disputado y áspero, típico de la Copa. Los desdoblamientos escasearon y las acciones claras fueron escasas, con ambos equipos buscando desequilibrar en momentos puntuales.

El desarrollo dejó claro que la serie continúa abierta para la revancha, programada en San Pablo. Aunque Corinthians mostró ciertas limitaciones y circunstancias adversas, es un rival competitivo que puede complicar fuera de casa. En el historial reciente de Estudiantes ante rivales brasileños en llaves de eliminación directas, se mencionó la dificultad del equipo argentino para superar a equipos de ese país, con Flamengo como antecedente cercano de 2025. El árbitro uruguayo Ostojic tuvo que gestionar un duelo tibio en lo disciplinario, tratando de mantener el control ante las fricciones propias del torneo.