La semana de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York estuvo marcada por una agenda intensa para argentinos con roles en la política y la economía. Entre los protagonistas figuraron Javier Timerman, fundador de AdCap Grupo Financiero, quien lleva años residiendo en la Gran Manzana y participó de varias reuniones junto a figuras de alto nivel como el presidente Javier Milei, el gobernador de Buenos Aires Axel Kicillof, el ministro de Economía Luis Caputo y el presidente de Paraguay, Santiago Peña. Dos de esos encuentros fueron organizados por JP Morgan; en la primera intervino Caputo y en la segunda Peña.

Timerman integra un círculo informal conocido como “Grupo Varenike”, compuesto por inversores y economistas argentinos con notable representación entre la comunidad judía. Se trata de una red que, cuando llega una autoridad o funcionario, se aboca a cruzar información sobre la agenda de los visitantes para asegurar la presencia de audiencias en los eventos. Su funcionamiento hace décadas que está asentado, y su finalidad es facilitar encuentros entre actores públicos y privados.

Para Timerman, la semana no fue solo de índole económica, sino también política. Sostuvo que la estrategia argentina pasa por insertarse en el ecosistema de Estados Unidos, país que, según su lectura, busca acompañar a sus socios. En lo económico, afirmó, el Gobierno quiere dejar claro que está preparado ante posibles vaivenes ligados al año electoral y que está trabajando en un “mecanismo de contención” para atenuarlos.

Timerman participó de un encuentro en el Economic Club, un espacio del establishment estadounidense donde Milei habló ante un público de inversores y analistas. No todos los presentes tienen intereses directos en Argentina; en general son actores que siguen con atención el país y sus activos. Según el propio Timerman, los asistentes buscan entender qué está pasando y qué podría ocurrir, a partir de la lectura de lo que dicen y cómo lo dicen los dirigentes.

La consulta clave de los inversores, según Timerman, fue sobre la continuidad del equipo económico y del rumbo de las políticas: preguntaron si habría un plan alternativo si el crecimiento no se acelera. Desde el lado oficial se afirmó que la economía presenta impulso en ciertos sectores y que se confía en ganar en primera vuelta. La interacción quedó ahí, pero la incertidumbre persiste entre los inversores, que vigilan de cerca la continuidad de Milei y de su línea de gobierno.