La noche en Florida comenzó con un golpe para el local: Nashville SC se puso en ventaja a los 4 minutos gracias a Sam Surridge. Con el paso de los minutos, Inter Miami encontró el camino para igualar: a los 18’, Rodrigo De Paul filtró para Messi en la zona final, el 10 dejó atrás a Corcoran y sacó un remate de zurda que Schwake pudo contener parcialmente, pero en el desenlace del saque de esquina, Reed Baker-Whiting terminó enviando la pelota a su propia portería para dejar el 1-1.

A partir de ese empate, el primer tiempo se volvió áspero para el conjunto local, que le costó hilvanar juego colectivo para inquietar a su rival. Nashville, en tanto, tuvo aproximaciones para retomar la ventaja, pero falló en la definición. En el plano institucional, el partido marcó la vuelta a las acciones de Hoyos al frente del equipo de Miami, a la espera de la llegada de Cristian Kily González como entrenador: aún sin debut por trámites de visa. Hoyos comentó que la transición es gradual y que las comunicaciones con el futuro cuerpo técnico siguen abiertas.

Informaciones de prensa local señalan que González continúa sin poder incorporarse por la visa de trabajo, y que Riquelme Filippi atraviesa el mismo obstáculo; Matías Galarza ya obtuvo el permiso y sumó minutos en la segunda mitad.

En el complemento, la actitud de Miami fue más ambiciosa. A los 61’, Messi recibió un pase de De Paul en la frontal, tomó velocidad y definió de primera, pegado al palo, para colocar el 2-1. Antes y después de ese gol, la Pulga tuvo otras ocasiones: un remate que rozó el travesaño y, a los 77’, otro tiro que dio en el poste, manteniendo en vilo a la defensa visitante. Sobre el cierre, Jeisson Palacios tuvo una oportunidad clara para ampliar, pero terminó muy cerca de la línea.

Cuando parecía que el cotejo se inclinaba hacia la victoria local, Sam Surridge apareció nuevamente para anotar su segundo gol y sellar el 2-2 a los 89’. Con este resultado, Inter Miami sigue en posición de escolta en la Conferencia Este, sin poder acercarse del todo al líder, y Nashville conserva un punto clave en una lucha mano a mano por la cima.