El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, defendió el crecimiento de las empresas del sector energético y, al mismo tiempo, apuntó contra la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) por los acuerdos salariales con la UOCRA. Lo hizo durante un acto por el Día de la Exportación, organizado por la Cámara de Exportadores (CERA).
“Existe la idea de que las empresas que crecen no generan empleo. Dicen que la energía no crea puestos de trabajo”, sostuvo. Y añadió: “Pero la construcción ha recibido menos de lo que tenía cuando llegamos; habría que preguntarle a Camarco por qué firma convenios que implican pagos para la UOCRA, cuando el costo de la obra está tan elevado”.
Entre los datos recientes, la sensación de alivio no llega al sector de la construcción. En agosto, los trabajadores del rubro recibieron un aumento del 1,9% sobre los salarios básicos. En junio y julio, Camarco y la UOCRA acordaron el pago de sumas mensuales no remunerativas para distintas categorías.
El discurso de Sturzenegger coincide con una caída del sector en los últimos meses. Según el Indec, en julio la construcción registró una caída interanual de 4,5%. En cuanto al empleo registrado, junio mostró un incremento del 1,2% frente al mismo mes del año anterior, y en el acumulado enero-junio de 2026 el aumento fue de 0,5% respecto al mismo periodo de 2025.
Por su parte, el presidente de Camarco, Gustavo Weiss, afirmó que el sector perdió unos 120.000 puestos de trabajo en los últimos tres años. “En realidad no seguimos cayendo; no crecemos. Estamos estabilizados”, subrayó.
Sturzenegger también analizó el impacto del crecimiento exportador en el valor de la moneda y en los salarios. Afirmó que una economía más abierta al comercio exterior impulsa las exportaciones y que las restricciones a las importaciones terminan afectando la capacidad exportadora del país. “Si la Argentina logra triplicar sus exportaciones, el peso tenderá a fortalecerse en términos reales”, señaló.
Según el ministro, este escenario genera una doble presión para elevar la competitividad. No obstante, aclaró que la meta no pasa por recortar salarios, sino por incrementar la productividad para sostener esa competitividad en el tiempo.



