Las bolsas a nivel global comenzaron la jornada en descenso, inmersas en un panorama confuso. Además de los riesgos geopolíticos por una nueva escalada en los conflictos de Medio Oriente, los inversores esperan la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos y evalúan el impacto de las dudas sobre el desarrollo de la Inteligencia Artificial en los mercados.
Antes de la apertura, los principales índices de Wall Street ya mostraban caídas, y a mitad de la sesión la tendencia se había moderado ligeramente, aunque el Nasdaq y el Dow Jones Industrial seguían en territorio negativo.
En lo concerniente a IA, este fin de semana los comentarios de líderes del sector movieron las aguas: Dario Amodei, CEO de Anthropic, planteó la necesidad de frenar la velocidad de aumento de los modelos para reforzar cuestiones de seguridad. OpenAI respondió desde sus redes sociales, reiterando preocupaciones de seguridad y señalando que la IPO de la compañía quedó postergada hasta 2027.
El ánimo de los inversores hacia las empresas vinculadas a IA se hizo notar en las cotizaciones. Nvidia perdió casi un 4% durante la jornada, aunque luego recortó algo de la caída y quedó alrededor de -3%. AMD e Intel mostraron pérdidas cercanas al 5%.
“Los semiconductores son el área que lidera las pérdidas hoy, tanto en Nueva York como en Europa y Asia, con Nvidia y Broadcom entre los nombres más golpeados. El sector acumula una caída de más de 20% desde su pico de junio”, explicó Mauricio Villacorta, analista de IOL.
A su juicio, hay una razón estratégica detrás del debate regulatorio en torno a IA. “No esperamos cambios sustanciales en los fundamentos de semiconductores y de las principales desarrolladoras a corto plazo. gran parte del gasto de capital de los hyperscalers en centros de datos ya está contractualizado; lo que hay es ruido regulatorio, no una desaceleración real de la inversión”, añadió.
En cuanto a la Fed, los operadores siguen con atención el parte monetario que se anuncia para este miércoles. El mercado asigna una probabilidad del 88,5% a un incremento de la tasa de referencia, llevándola al rango de 3,75% a 4,00%. Si se concreta el alza, podría colocar a figuras como Kevin Warsh en una trayectoria en conflicto directo con la Administración de Estados Unidos, que ha advertido sobre posibles disputas comerciales si la política monetaria no se flexibiliza.
Este contexto global también repercute en los activos argentinos, con presión en los ADRs de empresas locales que cotizan en Wall Street y, en general, un clima de mayor cautela para el mercado local.



