Rosario Central se coronó campeón de la Supercopa Internacional tras vencer 3-1 a Estudiantes de La Plata. El conjunto visitante se adelantó temprano gracias a un gol de Alexis Castro, pero en la segunda mitad el equipo rosarino dio vuelta el resultado con un doblete de Ángel Di María y un tanto de Julián Fernández.

En el tramo final del encuentro se desató una confrontación entre jugadores de ambos planteles. El episodio fue acompañado por la irrupción de Juan Sebastián Verón al césped para dirimir sus críticas hacia el árbitro Darío Herrera, mientras el juez trataba de mantener el control del partido. A pesar de la tensión, Central consiguió mantener la ventaja y levantó el trofeo, quedando grabado en la memoria de la jornada un cierre muy disputado.