Huracán derrotó 2-1 a Racing en el estadio Parque de los Patricios, un triunfo que agrava la caída de la Academia en el inicio del Clausura y la deja en el fondo de la zona B. Racing había llegado al Ducó con la necesidad de sumar, ya que acumula siete duelos sin victorias y solo había festejado en la primera jornada, cuando venció 2-1 a Gimnasia en Avellaneda. En la jornada anterior había caído 2-1 frente a Atlético Tucumán, episodio que desató el enojo de parte de la hinchada, que dirigió sus reproches hacia el presidente del club, Diego Milito.

El entrenador Juan Pablo Vojvoda, ex Huracán, tenía claro que era imprescindible retornar con un triunfo para alejarse de la crisis. Después de la derrota ante el Decano, el técnico fue consultado sobre si imponía un plazo para su continuidad, y aunque no anunció una fecha límite, dejó entrever que era natural que se hable de su salida ante los malos resultados. En su comparecencia ante la prensa, tras escuchar un grito de “renunciá” en el pasillo, Vojvoda insistió en que no abandonará y que el equipo debe seguir buscando soluciones. Aseguró ver a un plantel que sufre, pero que está comprometido con el entrenador y con el proyecto; reconoció que están últimos y que eso duele a todos.

En lo futbolístico, Racing dispuso dos cambios respecto al partido anterior: Zaracho y Lodico ingresaron para reemplazar a Miljevic y Conechny. Miljevic, que en el verano dejó Huracán para llegar a Racing, había empezado como suplente en el Ducó; los ingresos de Zaracho y Lodico se sumaron a una imagen táctica que buscaba generar más juego y presencia en ataque. Aun así, el equipo volvió a fallar en los momentos clave y no logró sostener el rendimiento para quedarse con tres puntos.

Con este resultado, la Academia continúa ocupando el último lugar de la zona B, quedando por debajo de Aldosivi y Estudiantes de Río Cuarto, y se mantiene en una posición alejada de las copas internacionales en la tabla anual, donde aparece en el puesto 24. Las dudas sobre el proyecto y el rendimiento persisten, y la necesidad de un golpe de timón es clara para intentar revertir una situación que se volvió crítica. Vojvoda sostuvo que, a pesar de la mala racha, el equipo no está entregado y que habrá que “seguir buscando soluciones” para salir adelante.