El referente del movimiento del software libre es Richard Stallman, considerado su fundador, y su definición suele citaba en estas notas como base del debate. Por cuarto año consecutivo, cada tercer sábado de septiembre se conmemora el Freedom Software Day, una jornada que este 2026 se ve interrogada por la irrupción de la inteligencia artificial.
El software libre es un terreno con rincones poco explorados por las audiencias habituales. En ediciones previas de TN Tecno ya se planteó la pregunta: ¿los usuarios, incluso los más experimentados, comprenden cuál es el verdadero espíritu de esta filosofía que abarca proyectos como Linux, el navegador de Microsoft y WordPress?
A continuación, se repasan los alcances del software libre y se clarifican conceptos que suelen generar confusiones.
El organizador de la jornada, Software Freedom International, indica que el objetivo central es mostrar los beneficios de usar software libre y de código abierto en distintos ámbitos: hogares, empresas, así como en áreas gubernamentales y educativas. Para eso, es clave vigilar de cerca el fenómeno, despejar dudas y actualizarse sobre la realidad de esta modalidad.
Ariel Jolo, organizador del evento nerdear.la, que se realiza desde este martes en el Centro Cultural Konex, señala una de las confusiones más habituales en torno a estos desarrollos. “El término software libre se refiere a la libertad para ejecutar, distribuir y modificar el software; no se trata de un tema de precio”, explicó, subrayando que en inglés la palabra libre se toma prestada del español o del francés para enfatizar esa idea de libertad, no de gratuidad.
Vale aclarar que existen programas libres que no tienen costo para el usuario, pero no todos. La confusión nace de la traducción de “free” en inglés, que se usa tanto para “libre” como para “gratis”. Ignacio Bengochea, director de la UTN Buenos Aires, resumió la esencia: el software libre puede abaratar costos, pero no implica gratuidad; su implementación implica tareas, recursos y gastos.
“El código abierto es una corriente dentro del marco más amplio del software libre”, añadió Bengochea, destacando que la colaboración de comunidades para mejorar el software puede reducir gastos indirectos para las organizaciones, y que, a menudo, estos sistemas requieren menos hardware que las soluciones propietarias, generando ahorros.
En síntesis, la clave está en entender que el software libre forma parte de un movimiento más amplio, y no se reduce simplemente a un tema de precio. El foco está en la libertad de uso, estudio y modificación, así como en las implicancias económicas y técnicas para quienes lo adoptan. (Artículo basado en la cobertura de TN)



