Aún no hay anuncio oficial sobre la extensión del vínculo de Lionel Scaloni con la AFA; todo indica que seguirá al frente de la selección, aunque falta la firma que confirme la continuidad.
En ese marco, el entrenador viene delineando un plan para los tres compromisos próximos, priorizando un recambio generacional que conserve la columna de experiencia clave. Se insiste en avanzar con una mezcla de jóvenes con proyección y los referentes que sostuvieron el rendimiento en Qatar, manteniendo la convicción de que este proceso puede rendir frutos a medio plazo.
La idea de reencontrarse con buena parte de la generación que llevó al título mundial sirve también para ir definiendo la estructura ofensiva del equipo para el futuro inmediato, con jugadores que ya empiezan a pedir pista para construir el ciclo venidero.
Las tres pruebas se jugarán en territorio argentino: este miércoles ante Bolivia en el estadio Mario Alberto Kempes, en Córdoba; luego ante Burkina Faso en el estadio Monumental el sábado 3 de octubre; y por último frente a Benín el martes 6 de octubre.
La principal duda de cara a la alineación inicial pasa por dos juveniles. Valentín Barco, de 22 años y en Chelsea, y Franco Mastantuono, de 19 y en Fiorentina, aparecen como nombres con chances. Barco podría actuar como volante interno o por la banda izquierda, mientras Mastantuono llega con perfil de extremo o creativo. La probable formación tras la final ante España mantiene un bloque estable: Dibu Martínez; Agustín Giay (22), Cristian Romero, Lisandro Martínez y Facundo Medina; Exequiel Palacios, Alexis Mac Allister y Barco o Mastantuono; Nicolás Paz; Julián Álvarez y Lautaro Martínez.
Nicolás Paz, de 22 años, aparece como la figura que podría empezar a tomar mayor protagonismo, tras su rendimiento en el Como de la Serie A. Scaloni apuesta a mantener la base que dio el título para sostener este periodo de transición, con el objetivo de afianzar a estas jóvenes promesas para el ciclo que viene.



