River empezó a estabilizar su rendimiento tanto en la cancha como en la clasificación. Aun sin meterse entre los ocho que definirán los playoffs, el equipo de la casa se ve más encauzado y busca sostener un impulso que lo pueda ubicar en posiciones más acordes con su plantel. Tras un inicio de Clausura difícil, con cuatro derrotas en fila, la formación de River asciende en la Tabla Anual y quedó a dos puntos de Boca, uno de los parámetros ineludibles de la competencia.

La victoria frente a Independiente Rivadavia, un rival de cierto nivel, sumó valor agregado al logro: River ya había mostrado destellos ante Banfield y volvió a convertir tres veces en este encuentro. En los primeros minutos llevó la iniciativa y, a partir de una buena producción en el tramo inicial, abrió la cuenta y logró el 2-0 luego de un remate de Almada que Bolcato rechazó y dejó el rebote para que Galván lo colocara al ángulo. Independiente Rivadavia encontró espacios en el complemento y descontó por intermedio de Arce de cabeza, acercándose a 2-1.

Berti, DT de la visita, movió su esquema con cambios oportunos antes que Ponzio; ingresaron el colombiano Luis Díaz y Sequeira para reforzar el ataque. Un remate de Sequeira dio en el travesaño y pudo haber cambiado el rumbo, pero River sostuvo la ventaja durante buena parte del tramo final. En el Monumental comenzaron a volar fantasmas que el equipo venía arrastrando, pero la respuesta fue más contundente de lo esperado.

La entrada de Lucas Beltrán aportó dinamismo al frente, y nuevamente Almada y Correa aparecieron con presencia y calidad. El golazo de Galván, un remate desde fuera del área que encontró el ángulo, dio aire y mostró a un River con otra disposición, más confiado y suelto para manejar la ansiedad de los minutos finales. En este contexto, Correa continúa mostrando su capacidad para generar situaciones y, en varias jugadas, se percibe como una herramienta para provocar infracciones o penales gracias a su manejo de pelota, rápidos cambios de ritmo y regates cortos. Su trayectoria desde Rosario hacia San Lorenzo y luego Europa se nota en el juego que propone ahora en este River.

El equipo afianza así una señal de mejora: puede cerrar los partidos cuando se pone en ventaja y sigue buscando respuestas en un plantel que, a pesar de las dudas, conserva la jerarquía de sus figuras para sostener la competencia.