La modificación del marco cambiario, anunciada tras el levantamiento del cepo el 14 de abril de 2025, habilitó a las personas físicas a comprar dólares en bancos sin restricciones de monto, siempre que cuenten con cuentas en pesos y en dólares para realizar la operación. A la vez, la normativa del Banco Central fija requisitos de notificación: para compras superiores a US$100.000, hay que informar con 48 horas de antelación; y si la transacción se realiza de manera presencial en ventanilla con dinero en efectivo, el máximo es de US$100.

A continuación, las cotizaciones vigentes al cierre del jueves 24 de septiembre de 2025 para las distintas vías de acceso al dólar en Argentina:

- Dólar oficial: US$1 compra a 1485 y se vende a 1535, según las pantallas del Banco de la Nación Argentina (BNA).
- Dólar blue: se negocia a 1540 para la compra y 1560 para la venta en la Ciudad de Buenos Aires.
- Dólar minorista: el promedio diario del Banco Central (BCRA) ubica la venta en 1536,16. Aun con la apertura del cepo, la operación con tarjeta continúa con un recargo del 30% sobre el precio oficial, destinado como anticipo de Ganancias.
- Dólar mayorista: cotización que opera bajo la supervisión del Banco Central, con la participación de bancos, empresas que demandan divisas y exportadores que liquidan divisas.

Otros apuntes:
- El dólar blue pertenece al mercado informal y, por su naturaleza, no tiene horarios de apertura o cierre regulados; el cierre habitual suele ocurrir entre las 15 y las 16.
- Al no estar regulado, el dólar blue no se adquiere en bancos ni en casas de cambio oficiales.
- El dólar oficial se presenta en dos variantes: minorista y mayorista, definidas por la autoridad monetaria.
- En paralelo, surgen opciones como el dólar cripto, que permite obtener divisa a través de criptomonedas estables pegadas al dólar (Dai, USDT, USDC), operando fuera del circuito cambiario tradicional y con mayores riesgos y volatilidad.

Nota sobre billetes: la mención de los billetes de US$100 “cara chica” (con la cara de Benjamín Franklin más pequeña) sirve para contextualizar el manejo de efectivo, en contraste con las ediciones más modernas de “cara grande”.