La llegada de la inteligencia artificial está alterando el mercado de trabajo y nadie queda fuera de su alcance. Este escenario genera incertidumbre tanto entre quienes estudian como entre las empresas, que buscan respuestas para incorporar la tecnología de forma efectiva.
Según el informe El Futuro del Trabajo, elaborado por el Foro Económico Mundial, el 85% de las compañías encuestadas prevé invertir de forma prioritaria en programas de reskilling y upskilling en IA, alfabetización digital y pensamiento analítico. El estudio estima cambios estructurales para 2030: se crearán unos 170 millones de roles tecnológicos y desaparecerán unos 92 millones de puestos administrativos y/o manuales. Además, se espera que ese año las tareas ejecutadas exclusivamente por humanos representen el 33% del total, la colaboración entre personas y máquinas alcance el 33% y la automatización completa el 34% restante.
Este contexto impulsa a las organizaciones a rediseñar estructuras, puestos y equipos, aunque aún persiste la duda de qué significa realmente incorporar IA en el trabajo y cómo evaluar su aporte de valor en las tareas cotidianas.
Para Agustín Coll, CEO de Aumenta AI, la clave está en dos componentes centrales: exploración y responsabilidad. “El profesional potenciado por IA es quien sabe qué hacer con lo que la IA habilita. Es aquel que puede explorar y generar nuevos casos de uso, sin perder de vista la responsabilidad sobre el resultado final”, señaló a LA NACIÓN. Añadió que, si bien la IA tiene un potencial equiparable a un nivel doctoral en distintas disciplinas, poner en práctica esa potencia es un desafío.
En ese marco, Aumenta AI anunció la Certificación del Profesional Aumentado por IA. Se trata de una credencial que, a través de simulaciones dinámicas de situaciones laborales, evalúa cómo una persona piensa, decide y utiliza IA en contextos profesionales reales. La certificación no tiene costo y está dirigida tanto a profesionales activos como a estudiantes en formación. Cuenta con el respaldo académico de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que adhirió al marco de competencias propuesto por Aumenta AI y coemite la credencial.
La iniciativa apunta a convertirse en un proyecto interuniversitario que reúna entre 15 y 20 instituciones para fin de año, incluyendo centros de la región como Ecuador, Colombia, Chile y Paraguay. A nivel local, la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Cuyo y la Universidad Nacional de San Luis ya forman parte del programa, y sus estudiantes accederán a la certificación.



