La quinta edición de Vogue World, que se presentó en Milán durante la Fashion Week, reunió a nombres de la moda y el espectáculo bajo el lema Where the Future Is Made by the Hand (donde el futuro está hecho con las manos). El evento desbordó creando un contraste entre la automatización y las técnicas artesanales que dan forma a cada prenda.

En la pasarela, los robots G1 de Unitree caminaron junto a las propuestas de casas como Valentino, Versace, Dior y Armani. Los androides desfilaron sin vestimenta, en una puesta en escena que buscó subrayar, a la vez, la relevancia de la mano humana en la confección de indumentaria y la destreza tecnológica.

El robot G1 mide aproximadamente 130 centímetros de altura y pesa cerca de 35 kilogramos, alimentado por una batería. Su estructura cuenta con 23 grados de libertad, que en la versión G1 EDU pueden llegar a 43. Entre sus especificaciones(figuras) se destacan cámaras de profundidad, sensores 3D LiDAR y un conjunto de micrófonos con cancelación de ruido y eco, además de un altavoz estéreo de 5 W y una batería extraíble con autonomía de alrededor de dos horas. En cuanto a movilidad, puede alcanzar velocidades de hasta 2 metros por segundo y desarrollar un torque máximo de 120 N·m en sus articulaciones. Existe la opción de equipar una mano de tres dedos con control de fuerza y sensores táctiles.

La presencia de estas máquinas generó respuestas divididas en redes sociales. Varias personas cuestionaron el protagonismo de la tecnología en un evento que, por su naturaleza, reivindica el trabajo humano y la artesanía. “¿Quién pensó que esto era una buena idea?”, preguntó una usuaria; “¿Qué están aplaudiendo?”, cuestionó otra; y hubo críticas directas al uso de robots en un entorno artesano. Otros usuarios fueron más severos, llegando a afirmar que la moda estaba perdiéndose ante la tecnología.

La incursión de robots en shows de moda no es nueva: en mayo, en Seúl, ya se habían visto modelos humanoides de Unitree que demostraban movimientos coreografiados, capacidades de carrera e incluso saltos mortales. En el ámbito de sesiones fotográficas, recientemente también se observó la interacción de celebridades con tecnología robótica, como Kim Kardashian con un robot conocido como Optimus, desarrollado por Tesla, en 2024.