Apple está estudiando la posibilidad de volver al negocio de servidores, proponiendo equipos basados en su familia de procesadores M y una eventual asociación con Nvidia para conectar varios chips en un único sistema. Según informes citando a The Information, la iniciativa busca aprovechar la mayor demanda de potencia de cómputo vinculada a la inteligencia artificial y podría salir al mercado alrededor de 2029.

La noticia reviste interés por el precedente: Apple descontinuó su línea de servidores Xserve en 2011 y, desde entonces, dejó buena parte del sector empresarial en manos de competidores. Con la IA en alza, las soluciones basadas en ARM —reconocidas por su eficiencia energética— ganan terreno y ya están presentes en equipos como Mac Mini y Mac Studio. Si se materializa, el nuevo producto trasladaría esa arquitectura al ámbito corporativo, enfocado en procesamiento continuo, interconexión entre múltiples chips y gestión de grandes volúmenes de datos.

El proyecto, por ahora, no se espera que tenga una llegada próxima. Las proyecciones apuntan a un estreno en 2029 y contemplan configuraciones con dos o cuatro procesadores M8 Ultra, dependiendo del modelo. Cabe recordar que Apple presentó el chip M6 en agosto, lo que sitúa a la familia M8 aún varias generaciones por delante, consolidando un marco de planificación a largo plazo dentro de una tendencia tecnológica orientada a ampliar la capacidad de centros de datos para tareas de IA.

Apple ya ha mostrado el rendimiento de sus procesadores en equipos orientados a creators, desarrollo de software y cargas de trabajo exigentes. Tanto los Mac Mini como los Mac Studio han sido utilizados por desarrolladores de IA, una demanda que, según versiones, habría generado problemas de abastecimiento.

La transición hacia un servidor implicaría adaptar esa arquitectura para entornos empresariales, donde las necesidades se centran en procesamiento sostenido, conectividad entre chips y gestión de grandes volúmenes de información.

Un aspecto central del proyecto sería Nvlink Fusion, una tecnología de Nvidia que permite enlazar varios chips para que trabajen como un único sistema. Este recurso podría facilitar que los procesadores operen de forma coordinada en tareas de alta exigencia computacional.

La posibilidad de una colaboración entre Apple y Nvidia resulta atractiva por la historia de enfrentamientos entre ambas compañías, aunque estos últimos años muestran acercamientos parciales, como el uso de chips de Nvidia para reforzar servidores de Siri. La incorporación de Nvlink Fusion ampliaría ese acercamiento, pero los planes siguen sometidos a cambios y no hubo anuncio oficial de un nuevo servidor ni de una alianza concreta.

La retirada de Xserve en 2011 dejó a Apple fuera del negocio de servidores durante años. Desde entonces, la firma se centró en productos de consumo, Macs y servicios digitales, sin una oferta propia para centros de datos. Con la expansión de la IA, las exigencias de infraestructura podrían impulsar a Apple a explorar una solución de servidores basada en ARM y a evaluar una eventual cooperación con Nvidia.