Apple estaría trabajando en una cámara de seguridad para el hogar orientada a detectar movimientos y posibles intrusos, enviando notificaciones textuales sin grabar imágenes en video. La información la dio a conocer Mark Gurman, editor de Bloomberg News, durante la primera entrega de su podcast Power On, y se enmarca dentro de los planes de la empresa de presentar un nuevo centro doméstico con inteligencia artificial.

Según Gurman, el equipo tendría un formato cilíndrico y de tamaño reducido, comparable a un envase metálico para bálsamo, y podría colocarse tanto en interiores como en exteriores. Su función se asemejaría más a la de un sensor que a la de una cámara convencional: emplearía reconocimiento facial y de objetos mediante IA para identificar personas y movimientos en el entorno de la vivienda, pero mantendría una tasa de cuadros baja, con lo cual se capturarían muchos menos fotogramas que en una cámara típica.

El centro doméstico que acompaña a este sistema también incorporaría reconocimiento facial y de voz para identificar a los residentes y a otros usuarios autorizados. En ese marco, las cámaras de seguridad podrían integrarse con esa información biométrica para gestionar el acceso y las alertas.

Curiosamente, Apple podría prescindir de Face ID en este centro, lo que sugiere que la identificación podría basarse en una plantilla biométrica distinta a la empleada por iPhone o iPad. En vez de enviar grabaciones, el sistema ofrecería descripciones textuales de lo que ocurre en el hogar, por ejemplo “el perro está en la cocina” o “alguien en la puerta trasera”.

Gurman explicó que este enfoque utiliza IA para analizar el entorno y las inmediaciones de la vivienda, similar a tecnologías que ya se emplean en los audífonos AirPods con cámaras. La entrada visual serviría para interpretar un hecho puntual, pero sin almacenar material de video. Ese rasgo podría generar retos para investigaciones policiales en casos de delitos dentro de la vivienda, ya que la grabación podría ser crucial para esclarecer hechos.

La ausencia de video almacenado podría convertirse en un argumento de venta en un contexto de creciente rechazo hacia soluciones de vigilancia basadas en IA. En ese marco, se mencionan ejemplos como las gafas inteligentes Ray-Ban de Meta, que han sido cuestionadas por posibles usos indebidos, lo que llevó a la compañía a lanzar una versión sin cámara que recurre a IA para funciones de voz y escucha.