Un informe conjunto de la OCDE, basado en el programa PISA, muestra un fenómeno de adopción amplia de herramientas de inteligencia artificial entre alumnos: 86% de los estudiantes recurrió a chatbots para al menos una tarea escolar. A partir de esos datos, el documento concluye que la IA puede afectar de distintas maneras las habilidades y las calificaciones, dependiendo de cómo se la utilice.
En términos generales, el uso moderado y con un objetivo claro de IA para tareas escolares y aprendizaje se asocia con un rendimiento positivo en ciertas áreas, particularmente en ciencias, en comparación con quienes la emplean de forma muy ocasional o casi a diario. Este beneficio se evidencia especialmente cuando la IA se usa para resumir lecturas asignadas o para realizar investigaciones preliminares sobre un tema nuevo.
Por otro lado, la dinámica cambia cuando se analizan otros patrones de uso. Aquellos estudiantes que reportaron emplear IA de forma semanal obtuvieron resultados parejos a los de quienes no la usan, tras ajustar por su estatus socioeconómico. En contraste, quienes la utilizan casi a diario, así como quienes la emplean muy poco, tienden a presentar puntuaciones inferiores.
Entre los datos revelados, aproximadamente una quinta parte de los encuestados afirmó usar IA casi todos los días, grupo que mostró tendencias a calificaciones más bajas en ciencias en comparación con quienes no la usan. En cuanto a prevalencia, el 14% restante declaró no haber utilizado IA para ninguno de los fines evaluados.
El informe subraya que el uso moderado e intencional de la IA puede estar ligado a un mejor rendimiento, y señala que las herramientas digitales, cuando se emplean con un propósito definido y con moderación, pueden apoyar el aprendizaje. Sin embargo, advierte que la sobreexposición o la falta de guía pueden generar distracción y menor implicación en el proceso educativo. La OCDE insiste en que, así como el aprendizaje requiere esfuerzo activo con material nuevo, no basta con consumir contenido de forma pasiva para avanzar.
Al mismo tiempo, el documento aclara que las caídas en las calificaciones no se deben exclusivamente al empleo de IA; las puntuaciones en lectura, matemáticas y ciencias ya venían descendiendo desde 2003, décadas antes de la masificación de los chatbots en las aulas. El informe también advierte sobre un posible círculo vicioso para quienes dependen demasiado de estas herramientas, lo que podría afectar su progreso académico en el largo plazo.



