La quinta sesión de la Comisión Directiva de River, la primera desde que Stefano Di Carlo asumió la presidencia el pasado lunes 3 de noviembre de 2025, dejó en claro la amplitud de temas en agenda y las diferencias que persisten entre Núñez y la AFA, cada vez más marcadas.

Ya en el tramo final de la reunión, que se llevó a cabo en el salón Rafael Aragón Cabrera del estadio Monumental y ante la presencia de decenas de socios, Di Carlo respondió ante Carlos Trillo, vocal de la minoría, una consulta sobre la relación con la entidad que dirige Claudio Tapia. El presidente dejó en claro que, aunque existe diálogo institucional y ambos actores han convivido con altibajos, River no puede abandonar sus valores para “arreglar” a toda costa.

“Hay que reconocer que la postura de lo que se llama ‘estar adentro y acordar’ puede significar renunciar a principios fundamentales”, afirmó Di Carlo, al tiempo que señaló que la discusión debe hacerse con fundamentos, desde la AFA y desde la arena política, pero sin ceder ante actitudes de animosidad que, a su entender, dañan a River. Subrayó que la institución debe defender sus principios y no plegarse a presiones que, a su juicio, no respetan a la entidad más importante del fútbol argentino.

El club ratificó en el encuentro la ruptura con la dirigencia de Tapia y dejó asentado el acuerdo de continuidad para Leonardo Ponzio al frente del cuerpo técnico. El vínculo quedó vigente desde el 1 de septiembre de 2025 y se extiende hasta el 31 de agosto de 2027, con el exvolante central encabezando el equipo en los últimos tres compromisos oficiales, de los cuales ganó los tres disputados.

Además de la confirmación de Ponzio, la reunión giró en torno a otros temas de interés como el mercado de pases y el rol de Pablo Fernández Longoria, el vínculo español mencionado en el temario de la sesión. Aunque el contenido específico de esas áreas no se detalló en las palabras de Di Carlo durante la conferencia, la orden del día dejó claro que la dirigencia busca definir una postura de River respecto a refuerzos y a la estructura de gestión deportiva, con el cargo de Longoria como pieza clave en la coordinación de estas líneas.