El Banco Central busca reforzar su nivel de compras de dólares en el mercado de cambios tras un desempeño magro en septiembre, cuando sumó apenas US$ 473 millones. A inicio de octubre, el promedio diario de compras se incrementó y este jueves comunicó una intervención de US$ 43 millones en el MULC, de modo que, en una semana, ya acumula casi la mitad de lo que había comprado en todo septiembre.

Este giro podría interpretarse como una señal para los inversores. El riesgo país, que a fines de septiembre superó las 650 unidades, volvió a recortar la peor marca de la semana, apoyado por un repunte de ánimo hacia los mercados emergentes. El EMBI de JP Morgan quedó en 588 puntos este jueves. Entre los factores que más pesan en el aumento del riesgo figura, entre otros elementos, la menor capacidad del BCRA para captar dólares para las reservas.

Para el organismo que preside Santiago Bausili, agosto y septiembre son históricamente meses secos por la caída de la oferta agrícola. No obstante, el equipo de research del Banco Galicia cuestionó esa lectura: señalaron que, pese a la desaceleración estacional, las liquidaciones del complejo agroexportador permanecieron elevadas para esta época y alimentaron la entrada de divisas. En septiembre, el sector liquidó US$ 3.228 millones, cifra 86% mayor al promedio de 2011–2021.

La discusión sobre la volatilidad de las reservas se mantiene desde el inicio del último trimestre: si bien el ritmo de compras se retomó, los analistas señalan que aún es modesto. Aun así, las reservas brutas crecieron US$ 668 millones desde el viernes anterior, gracias, principalmente, a una mayor integración de efectivo mínimo. Al día de hoy, el stock bruto alcanza US$ 49.312 millones y el neto, US$ 8.700 millones. Bajo la metodología del FMI, las reservas siguen negativas por US$ 2.500 millones (con precios de diciembre de 2025), con una brecha de apenas US$ 600 millones para cumplir la meta comprometida.

El Central acumula más de US$ 14.790 millones de compras desde comienzos de enero. El Gobierno mantiene como objetivo cerrar el año con ventas de divisas netas cercanas a US$ 19.500 millones, una meta que, si bien parece alcanzable para los analistas, genera ciertas dudas entre operadores.

Para el equipo de Galicia, el verdadero desafío reside en la demanda de dólares y no en la oferta. De cara a un calendario electoral en 2027, la dolarización de carteras podría convertirse en uno de los factores más relevantes a monitorear. La confianza que logre sostener el BCRA entre los agentes económicos será clave: cuanto mayor sea hoy el stock de reservas, mayor será la capacidad de sostener la trayectoria.