A días del Gran Premio de Azerbaiyán se desató una controversia por el comportamiento de algunos fanáticos argentinos luego del incidente entre Franco Colapinto y Pierre Gasly en el GP de España. En medio de la polémica, el piloto francés elevó la voz, y Flavio Briatore avisó que, si persiste ese tipo de mensajes, la Fórmula 1 podría tomar medidas disciplinarias.
Colapinto, por su parte, explicó su postura y dejó claro que no compete desatender el tema. En diálogo con ESPN, señaló que las redes sociales tienen aspectos que requieren mejora, pero enfatizó que el debate debe centrarse en lo deportivo y en la unidad dentro del equipo. “La parte del odio es algo con lo que no estamos de acuerdo y no debe formar parte”, afirmó.
El cordón de declaraciones continuó cuando el joven argentino recordó experiencias pasadas de situaciones similares, tanto para él como para su equipo. Subrayó que, como aficionados al deporte ya sea de Argentina, Brasil o Europa, hay que trabajar para que esa conducta cambie y mejore.
Entre sus mensajes, Colapinto dejó un claro llamado al respaldo sin empañar a nadie: lo esencial, dijo, es apoyar al involucrado y al equipo, sin menospreciar a terceros. “Al final somos compañeros y perseguimos un objetivo común mucho más grande que cualquier individuo”, enfatizó.
En las redes, el tema dejó huella: gran cantidad de usuarios señalaron una supuesta doble vara a la hora de juzgar las agresiones, y resurgen momentos difíciles que Colapinto enfrentó por mensajes provenientes tanto de fanáticos como de la prensa europea.
El propio Briatore no ahorró críticas y fue directo con los argentinos: pidió apoyo respetuoso y leal, y advirtió que, si la situación no cambia, Franco podría perder la confianza para comunicarse con todos. “Si esto continúa, llegará un momento en que Franco dejará de hablar con todos”, lanzó.
Gasly, por su parte, explicó que recibió ataques en redes tras el GP de España, algunos de los cuales llegaron incluso a su familia y a su pareja. Aunque admitió que está expuesto por ser un deportista de alto nivel, consideró inaceptables las amenazas que involucren a familiares.
“Es algo que preocupa al deporte en general; entiendo la exposición, pero las amenazas a terceros no pueden permitirse”, afirmó, refiriéndose a la necesidad de un marco más saludable para la discusión pública.
Gasly añadió que, aunque valora el apoyo, espera que el debate se mantenga dentro de límites razonables y que el foco se centre en el rendimiento y el compromiso colectivo para alcanzar metas compartidas. Con Azerbaiyán en mira, la conversación continúa, buscando un equilibrio entre la pasión de la hinchada y el respeto entre todas las partes.



