River recibió a Huracán en el estadio M. Bernabéu? No, en el Monumental, por la décima jornada del Torneo Clausura, y sufrió su primera caída desde que Leonardo Ponzio asumió la conducción del equipo. El encuentro mostró dos cambios obligados por lesión en el conjunto local, además de un remate que tuvo un muy buen desarrollo pero terminó sin convertir.
Desde temprano, Huracán golpeó con contundencia: Oscar Cortés abrió el marcador para la visita y, poco después, Blondel amplió la ventaja. River se mostró dominante en la posesión y generó las ofensas más claras, pero le costó convertir hasta que llegó el empate: tras una buena acción colectiva, Tomás Galván capturó un rebote afuera del área y colocó la pelota en el ángulo para descontar.
Antes del descanso, River volvió a pedir precisión en los últimos metros. Un centro bajo de Montiel encontró a Driussi, quien conectó una volea que golpeó en el palo y salió desviada, dejando a Galíndez sin vida ante esa ocasión.
En el segundo tiempo, el Millonario siguió buscando el desequilibrio y generó varias chances, pero Huracán se replegó y cerró líneas para sostener la victoria. En una de las situaciones notables del local, Mauro Arambarri ocupó su lugar tras la salida de Tobias Andrada por una molestia muscular, buscando mantener la circulación del balón y la idea de ataque.
El conjunto de Ponzio siguió intentando, pero no logró convertir y, con el paso de los minutos, Huracán se defendió con orden y apostó a los contraataques para conservar la diferencia. El marcador no volvió a moverse y la visita se llevó tres puntos importantes del estadio visitante, mientras River sumó una derrota que marca un hito en el ciclo del entrenador. El encuentro dejó a Correa y Galíndez como figuras destacadas de la primera mitad, en un choque disputado y con pegadas relevantes en ambas áreas.



