Boca inició la semana previa al duelo frente a Instituto en Córdoba con una noticia negativa: la lesión de Alan Velasco es una baja sensible para Rodolfo Arruabarrena. Según el periodista Diego Monroig, el volante padece un desgarro en el aductor de la pierna izquierda y todavía no hay un pronóstico definitivo sobre el tiempo de recuperación.
La situación se complica aún más para el Xeneize porque Vasco da Gama lo considera una pieza clave, justo cuando Tomás Aranda sufrió la fractura del peroné de la pierna derecha y ya inició su proceso de rehabilitación. Velasco quedó descartado para el partido ante la “Gloria” este viernes, y su presencia para la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana contra el conjunto brasileño en La Bombonera es una gran incógnita.
Con Velasco afuera, Arruabarrena deberá reconfigurar el once titular y podría cambiar el esquema para afrontar la ausencia del volante y de Aranda. Una de las variantes más mencionadas es el ingreso de Sebastián Villa, quien fue titular ante Unión y podría ocupar el rol de relevo natural en la ofensiva.
Aunque Velasco desempeña generalmente funciones asociativas y de creación, la delantera podría quedar integrada por Villa junto a Miguel Merentiel y Leonel Flores, en una construcción pensada para sostener la mitad de la cancha y buscar variantes en ataque.
Otra opción que se maneja ante la baja del exjugador de Independiente es Carlos Palacios, quien desde la llegada de Arruabarrena viene ganando minutos como opción desde el banco y ha mostrado movilidad y sensación de peligro.
Ante la ausencia de Velasco, el cuerpo técnico tomó una decisión relevante para los entrenamientos previos a la intensa seguidilla de partidos: promovió a Joaquín Ruiz, volante de la reserva. El juvenil acumula tres partidos en Primera División durante la era de Fernando Gago como DT del Xeneize y recientemente convirtió un gol ante Independiente en el Torneo Proyección, lo que alimenta la expectativa sobre su posible aporte en el corto plazo.



