Loïk Le Priol, imputado por efectuar seis disparos contra Federico Martín Aramburu, ex rugbier argentino, declaró al inicio de la tercera y última semana del juicio en París. El ataque ocurrió el 19 de marzo de 2022 en un bar de la capital francesa, Mabillon, y varios de los disparos resultaron mortales. El veredicto está previsto para el próximo viernes; si es condenado por el crimen, Le Priol podría enfrentar una pena de cadena perpetua.
En su declaración ante el tribunal, el acusado afirmó que su reacción constituyó un “reflejo militar” y negó haber planificado el asesinato. A lo largo de su discurso, dijo que sus cinco años de prisión le permitieron revisar su conducta, que atribuyó al alcohol, al manejo de armas y a la búsqueda de enfrentamientos. “Quizás tengo una relación particular con la violencia”, señaló ante Franck Zientara, presidente del tribunal. Dijo haber intentado mostrarse valiente, aunque reconoció defectos como el consumo de alcohol, la posesión de armas y conductas de alto riesgo. Según la crónica del diario L’Equipe, estas dos semanas de audiencias funcionaron para él como un “verdadero psicoanálisis”.
Sobre el impacto del crimen, Le Priol afirmó que “no es poca cosa haberle arrebatado un padre a sus hijos, un esposo, un hijo” y sostuvo que dependía de la opinión de los demás, sin saber enfrentar el fracaso tras su salida del Ejército y de los comandos.
El acusado vinculó parte de su conducta a su pasado militar, señalando que “en el Ejército existe una masculinidad tóxica” y una justificación de la violencia institucional, y afirmó que uno de sus mayores defectos fue no distinguir entre la vida militar y la civil. Negó haber sido procesado o condenado por racismo y dijo haber sido influido por las ideas del Grupo Unión Defensa (GUD), de orientación ultraderechista.
El tema del alcohol ocupó una parte central de su testimonio. Recordó la madrugada en que fue al bar Mabillon para tomar una última copa, luego de beber vino, cerveza y digestivos. En lo que respecta a las armas, admitió llevar una pistola de forma habitual y sostuvo que tenía “una relación desenfrenada con las armas; para mí, era completamente normal”. Cuando el presidente le preguntó si representaba una amenaza para la seguridad pública, respondió que sí, y atribuyó la normalización de portar armas al entorno de soldados y excombatientes que frecuentaba.
También se mencionó un video de 2020, grabado de madrugada en un departamento cercano a Aix-en-Provence, en el que los tres acusados aparecen ebrios y armados; Le Priol recordó las imágenes junto a los otros implicados y comentó: “Tenemos todo lo peor”.
Federico Martín Aramburu formó parte del plantel argentino que logró el histórico tercer puesto en el Mundial de rugby 2007. La defensa argumenta su relación con aquel episodio y su impacto personal, mientras la Justicia avanza hacia la sentencia.



