La tensión entre Pierre Gasly y su compañero de equipo en Alpine, Franco Colapinto, se acentuó durante el fin de semana del Gran Premio de España, disputado en el nuevo circuito Madring, instalado en un predio ferial para una pista de 5,4 kilómetros. En ese entorno, el francés terminó superado por el joven argentino, y la frustración fue creciendo hasta desbordarse en el epílogo de la prueba, en una ciudad que volvió a recibir a la Fórmula 1 tras 45 años.
En la previa y a lo largo de las sesiones, Colapinto mostró un ritmo superior al de Gasly, con excepción de la segunda práctica libre. En la clasificación, el argentino dejó al francés con la sensación de ir perdiendo terreno: Colapinto marcó el noveno tiempo en el último tramo, mientras que Gasly quedó 14º en la parrilla. Fue una jornada marcada por un trazado inédito para todos, con frecuentes interrupciones por caídas de bandera roja en las categorías inferiores y en la F1.
En la tanda clasificatoria, Gasly fue eliminado en la Q2, cediéndole tres décimas a su compañero en el mano a mano. En la Q3, Colapinto consolidó su 9º lugar y dejó a Gasly en la 14ª posición. Ya en la carrera, el argentino mostró una salida contundente al avanzar dos puestos, peleó por ingresar al top ten y gestionó de forma sólida el rendimiento del neumático duro durante 42 vueltas.
Gasly apostó por una estrategia orientada a aprovechar un eventual coche de seguridad para optimizar su detención, tras partir con ruedas duras. Sin embargo, ese incidente no se materializó. Con el paso de las vueltas, la impotencia del francés fue en aumento y estalló cuando su ingeniero le pidió entrar a boxes para el cambio de neumáticos. El mensaje de que Colapinto venía detrás fue la chispa de la discusión: Gasly sabía que su compañero era más veloz y necesitaba superarlo para pelear con Liam Lawson (Red Bull) o, al menos, alejarse de Oscar Piastri, que con un McLaren superior acechaba detrás. La tensión también afectó al bonaerense, que hizo saber su malestar en la conversación con su ingeniero, Stuart Barlow.
Gasly no cedió y mantuvo una discusión por radio, cortando la comunicación en pleno tramo decisivo. Quedó expuesto ante la situación, mientras Colapinto, con un rendimiento destacado en un coche idéntico —ambos equipados con ocho mejoras aerodinámicas estrenadas por Gasly en Países Bajos y una actualización presentada en España— sumó puntos y dejó en claro la diferencia de rendimiento entre ambos.
En el penúltimo giro, Gasly ingresó a boxes y recibió una penalidad de cinco segundos por exceso de velocidad en el pit lane. Finalizó 12º, con una vuelta menos y fuera de la zona de puntos. Colapinto, por su parte, obtuvo 4 puntos al completar la prueba de 57 vueltas en 7º lugar.
En un comunicado de Alpine, Gasly dijo que la situación le generó frustración por cómo se estaba manejando la carrera.



