La minería argentina vive un momento de expansión, con US$ 40.000 millones en proyectos presentados al RIGI y una inversión prevista de US$ 4.000 millones para 2027. Según Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Minera, esas cifras podrían estabilizarse en torno a US$ 7.000 millones anuales en los próximos años.

En cuanto a la participación local, se estima que durante la fase de construcción podría rondar entre el 60% y el 70%, mientras que en la operación ese porcentaje podría subir al 80%. Entre los proyectos pendientes, destaca Taca Taca, ubicado en Salta, como uno de los grandes en la lista.

El directivo advierte que si el precio del oro, hoy cercano a US$ 4.100 la onza, cae hasta US$ 3.000, podría ponerse en duda la continuidad de proyectos maduros.

Uno de los puntos cuestionados es que la mining tiene un componente local relativamente bajo. Aunque en la construcción la participación no sea tan relevante como en la operación, se hace énfasis en que, una vez que los proyectos entren en funcionamiento, aproximadamente el 80% de lo exportado se queda en el país.

Respecto a la contratación de mano de obra, servicios, compra de materiales e impuestos (excluido el impuesto a la ganancia), se estima que el 60% de la actividad durante la construcción podría ser local, lo que impulsa un impacto significativo a nivel local, tanto en empleo como en proveedores y tributos.

¿Cuál es la próxima gran inversión minera? El proyecto más grande es Taca Taca, en Salta, que forma parte de los seis grandes proyectos que están en proceso de presentar ante el RIGI.

¿Cómo se evalúan los precios actuales? El litio ha mostrado movimientos mixtos, bajó y luego recuperó. El oro es una preocupación: con US$ 4.100 la onza es un precio favorable, y la plata también mantiene valores altos, por encima de US$ 60. Aun así, persiste la inquietud de que no bajen: muchos proyectos argentinos de oro y plata son maduros y presentan menor contenido metálico, por lo que su sostén depende en gran medida de precios altos.

¿Cuál sería la señal de alarma? Cualquier valor por debajo de US$ 3.000 la onza sería motivo de alerta para la continuidad de varios proyectos.