Horacio Marín, cabeza de YPF desde hace casi tres años, explicó desde la sede de Puerto Madero la continuidad de la estrategia que busca cuadruplicar el valor de la petrolera estatal en cuatro años, iniciada en 2023. Con ese plan, la firma enfocó sus esfuerzos en Vaca Muerta, donde concentra sus activos más rentables, y hoy las acciones de la compañía cotizan por encima de los 20.000 millones de dólares.

En la entrevista, el directivo afirmó que Vaca Muerta es el principal motor de crecimiento y el principal generador de valor para la economía argentina, sumándose al peso histórico del agro y proyectando que la actividad minera se sumará como otro pilar de desarrollo en el futuro.

Sobre el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), señaló que su llenado comenzará en enero con una capacidad de 180.000 barriles por día (bpd), y las exportaciones arrancarán en marzo. Se espera que la capacidad llegue a 360.000 bpd a mediados del año siguiente y a 550.000 bpd en 2028. Para 2027, estiman generar alrededor de 5.000 millones de dólares en exportaciones, condicionado a un precio promedio del barril cercano a los 75 dólares. La empresa evalúa obras complementarias, como tramos paralelos, para incrementar la capacidad ante una mayor demanda.

En cuanto a costos y competitividad, Marín afirmó que la compañía ya tiene escala, lo que impulsa la productividad mediante la competencia entre proveedores y servicios. Sin embargo, reconoció que no se igualará la actividad de Estados Unidos. Para febrero de 2027 esperan contar con 21 rigs activos (uno de ellos en Mendoza), y ya se observan reducciones en costos unitarios gracias a acuerdos con prestadores y proveedores. Recalcó que el objetivo es mejorar la productividad sin recortar puestos de trabajo, y que para avanzar hay que revisar procesos y mantener un marco de apoyo como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que facilita gran parte del costo argentino.

Marín subrayó que la cohesión entre empresas, gremios, municipios, provincias y la Nación es clave para acelerar inversiones y proyectos. También destacó la brecha de infraestructura con Estados Unidos, particularmente en materia de rutas, señalando que aquí las rutas se desarrollan entre Neuquén y las empresas, y que hace falta inversión con riesgo, como un tren, para que la minería pueda crecer en paralelo con Vaca Muerta.

Consultado sobre la “política de Estado” de Vaca Muerta, sostuvo que no prevé cambios bruscos y que el camino de largo plazo está blindado por compromisos. Aseguró que no espera cambios de rumbo y que, incluso con el presidente Milei, la visión de largo plazo permanecería; sostiene que la materia genera activos de alta rentabilidad que aportan valor a los accionistas y que la estrategia tiene respaldo para avanzar en múltiples años.