Martín Cabrales, titular de Cabrales S.A., la firma familiar de café con sede en Mar del Plata, se convirtió en académico titular de la Academia Nacional de Ciencias de la Empresa (Ancem). El acto, llevado a cabo en Buenos Aires, fue encabezado por Daniel Funes de Rioja, presidente de la institución. Cabrales recibió la medalla y el diploma que lo acreditan como miembro titular y ocupó el sillón Vicente L. Casares, en reconocimiento a su trayectoria empresarial y su aporte al desarrollo económico y social.
Abogado egresado de la Universidad Católica Argentina (UCA) y con posgrado en Alta Dirección en el IAE de la Universidad Austral, Cabrales forma parte de la tercera generación al frente de la empresa fundada en Mar del Plata. Además, integra organizaciones como la Unión Industrial Argentina (UIA), la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) y el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICYP).
En su discurso, mencionó a Casares, fundador de La Martona en 1889 y pionero de la industria láctea argentina, a quien destacó por haber integrado producción, industrialización y comercialización en un solo proyecto. “Hace 137 años demostró algo de lo que todavía es necesario hablar: que la Argentina puede agregar valor. Que no tiene que resignarse a exportar únicamente materia prima”, afirmó.
Cabrales sostuvo que la identificación histórica de Argentina como “granero del mundo” resulta insuficiente ante los desafíos actuales. Afirmó que no es necesario poseer la materia prima para ser potencia: “Para ser potencia hace falta industria y compromiso”, subrayó, al defender el desarrollo industrial como motor de empleo, inversión y crecimiento.
Para enfatizar la relevancia del sector, señaló que la industria de alimentos y bebidas representa el 30% del PBI industrial manufacturero, el 33% del empleo industrial registrado y el 37% de las exportaciones totales del país, con exportaciones que superan los US$32.000 millones. Sus productos llegan a más de 180 mercados en los cinco continentes.
También subrayó la necesidad de reglas claras y de seguridad jurídica para que las empresas compitan tanto en el mercado local como internacional. Consideró que ese marco es esencial para sostener inversiones y preservar puestos de trabajo, incluso en contextos adversos. “Es invertir cuando sería más racional esperar. Es mantener el empleo cuando sería más fácil recortar”, afirmó, al hablar de la responsabilidad empresarial.
Otro eje de su intervención fue la continuidad de las compañías familiares, tema al que dedicó atención para la sostenibilidad laboral y económica en el mediano y largo plazo.



