La suba extraordinaria del río Paraná, consecuencia del fenómeno El Niño, activó alertas entre los productores que tienen predios en islas y áreas ribereñas cercanas. La prioridad ahora es sacar el ganado hacia campos elevados en el continente, ante la amenaza de crecida y anegamientos.
Según el Instituto Nacional del Agua (INA), en Corrientes Capital el nivel del río avanzó 50 centímetros en un único día. En Goya (Corrientes), Reconquista (Santa Fe) y La Paz (Entre Ríos) el incremento se mantiene en torno a 10 cm por jornada, con la expectativa de un nuevo pico de crecida en la semana.
Hacia el delta, la situación se mantiene estable relativa respecto al upstream, y se espera que el caudal total llegue entre 15 y 20 días al norte de la provincia de Buenos Aires. Ese avance motivó la evacuación de miles de cabezas de ganado de islas y zonas inundables a la vera del río, aunque aún resta trasladar aproximadamente la mitad de los animales por la falta de transporte y de campos disponibles.
Raúl Victores, miembro de la Sociedad Rural de San Pedro y productor, declaró a Clarín Rural que hoy hay unas 11.000 cabezas en la zona de islas y zonas aledañas, distribuidas entre unos 120 a 150 productores. Este dato podría variar por la parición de vacas.
“Las evacuaciones comenzaron hace unos diez días con mucha intensidad”, afirmó Victores. En proceso de esperar el pico previsto para los próximos 15 a 20 días, el nivel del río en San Pedro podría ubicarse entre 3,6 y 4 metros, siempre que no se presenten complicaciones adicionales como un aumento del río Uruguay o vientos del sur que obstaculicen la salida.
Entre las dificultades mencionadas por el productor, la más compleja es hallar lugares para alojar al ganado. Hay quienes lo llevan a feedlots y otros que, ante la falta de campos, podrían verse obligados a ubicarse en calles de los partidos, con las implicaciones que ello conlleva.
Victores agregó que la falta de recursos para cubrir los costos del traslado y la adaptación de infraestructura agravan la situación de los productores. Se aconseja a los ganaderos tomar previsiones y extremar las medidas para reducir riesgos, además de gestionar con antelación la logística de traslado y garantizar circulación de paso seguro por las banquinas.



