La firma Abeceb, a cargo de Mariana Camino (presidenta y CEO) y Dante Sica (socio fundador y exministro de Producción y Trabajo), propone a las empresas no postergar decisiones de inversión por la incertidumbre política. En su visión, la probabilidad de revertir el rumbo económico es menor de cara a un entorno de mayor apertura comercial, y las oportunidades suelen quedar en manos de quien se mueve primero.

La idea será uno de los ejes del 16° Foro Abeceb, programado para el 5 de noviembre bajo el lema “RADAR: del ruido a la señal”. El marco de discusión aborda el proceso de apertura impulsado por la gestión de Javier Milei, que conlleva una mayor competencia de productos importados para las industrias locales. En Abeceb sostienen que ese cambio obliga a revisar costos, mejorar la productividad y buscar nuevos mercados, incluso cuando persisten dificultades para competir desde la Argentina.

El planteo de la consultora no asume un giro irreversible ni que todas las firmas puedan acelerar su ejecución; destacan que las inversiones ya realizadas, los proyectos de infraestructura y los compromisos contractuales aportan incentivos para sostener las reglas que se están consolidando, aun ante una eventual alternancia política.

“Lo que una empresa no aprovecha, otra sí lo hará; esa dinámica describe la apertura”, resumió Camino al presentar el argumento junto a Sica. En el marco del foro, ambos explicaron que la mayor integración con el mercado global reduce la discrecionalidad en la política empresarial. Sica añadió que el costo de desarmar lo construido tiende a ser mayor que mantenerlo.

Camino puso como ejemplo las inversiones en gasoductos, el capital ya comprometido y el alivio que aporta a las arcas provinciales a través de impuestos y regalías. Señaló que ya existen proyectos en curso y que desinvertir implicaría costos relevantes, por lo que un eventual gobierno, de cualquier signo, encontraría incentivos para sostener negocios orientados a exportaciones y generación de divisas.

Para respaldar su diagnóstico, Abeceb elaboró el Índice de Reversión del Modelo (IRM), que consolida 22 series en cuatro apartados: macroeconomía, marco político-social, instituciones-legales y microeconomía y negocios. El IRM registró una caída de 53 puntos en el cuarto trimestre de 2023 a 42 puntos en el tercer trimestre de 2026. La escala va de 0 a 100; cuanto más alto, mayor es el riesgo de revertir el modelo. El informe subraya que no se trata de un pronóstico electoral ni de una probabilidad expresada en porcentaje.

La mejora observada se explica principalmente por el componente macroeconómico, que pasó de 75 a 30 puntos, impulsado por la desinflación, la reducción de la brecha cambiaria y la acumulación de reservas. Los riesgos, en cambio, se desplazaron hacia el ámbito del malestar social y otros factores aún no especificados. El IRM busca ayudar a las empresas a entender el equilibrio entre costos de permanecer con el modelo vigente y la volatilidad relativa de un entorno político.

En síntesis, la consultora sostiene que la decisión de invertir debe primar por sobre la espera, dado que existen incentivos para sostener inversiones que ya aportan ingresos, generan exportaciones y fortalecen la economía regional, independientemente de quién gane las próximas elecciones.