Buenos Aires, 18 de octubre (NA) — En un contexto de violentos incidentes y saqueos ocurridos en Francia, un museo de fútbol de París fue blanco de un robo protagonizado por un grupo de manifestantes encapuchados. Las piezas sustraídas pertenecen a Lionel Messi: una camiseta usada del Barcelona, autografiada por el astro rosarino, y la cinta de capitán que el argentino llevó en el club catalán, igualmente firmada por él.
El hecho quedó registrado en videos que circulan en redes sociales, donde se observa a integrantes del colectivo radical Black Blocs mostrando los marcos en los que se almacenaban ambas reliquias deportivas.
La sustracción se convirtió en una de las imágenes más llamativas de una jornada marcada por el caos en la vía pública y los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
La movilización, que originalmente se convocó para protestar contra el aumento del costo de vida y el deterioro del sistema educativo en Francia, arrancó de forma pacífica pero derivó en destrozos de considerables proporciones que se prolongaron hasta altas horas de la noche del sábado y la madrugada del domingo.
Según datos del Ministerio del Interior, unas 550.000 personas se manifestaron en todo el país, 110.000 de ellas en París; los organizadores, por su parte, elevaron la cifra de convocatoria a más de 800.000 participantes a nivel nacional.
Los graves disturbios opacaron el reclamo social y dejaron a la capital francesa con pérdidas materiales y un importante despliegue policial.



