Hindú dejó atrás un inicio irregular y un primer tiempo en que sufrió ante un Rosario que salió decidido a jugar. Al descanso, el Elefante estaba abajo y trabajó para darle la vuelta a la historia en la segunda etapa. En el complemento, la versión dominante del conjunto de Don Torcuato se impuso: mostró la contundencia y la cohesión habituales y, sin miramientos, remontó para cerrar el duelo 68-33 frente a Atlético del Rosario.

Con este triunfo, Hindú ascendió al tercer lugar de la clasificación y aseguró su pasaje a las semifinales del torneo URBA Top 14, además de evitar a Newman en esa instancia. Fue una muestra de reacomodamiento tras una campaña que, pese a balancear 19 victorias y 7 derrotas en la fase regular, tuvo momentos de altibajos, aunque terminó con un cierre en ascenso y ritmo sostenido hacia el tramo decisivo.

El contexto del club también suma significado: se cumplen 30 años de la primera conquista de Hindú, el inicio de una era que acumula 11 títulos de URBA y 11 de Nacional de Clubes, forjados con un ADN que dejó huella bajo la conducción de Tito Fernández. Treinta años después, su hijo Santiago encabeza el staff técnico y dirige el equipo como entrenador principal, acompañado por Lucas Camacho, Gonzalo Amaya y otros colaboradores.

“Es la consecuencia de un laburo bien hecho. Los chicos le metieron mucha garra durante todo el año. Es un premio al trabajo de todo el club”, señaló Santi Fernández, en LA NACIÓN, mientras observaba a los jugadores celebrar junto a la hinchada. Añadió que la energía y la voluntad del equipo y del club fueron claves para fortalecerse y mejorar, con la mirada puesta en “un par de semanas más de rugby”.

La trayectoria de Hindú en la campaña formó un inicio sólido: diez victorias en once encuentros, seguido de un sprint final de seis triunfos. Sin embargo, también hubo oscilaciones en el tramo medio, que no impidieron al Elefante cerrar la fase regular con el pie derecho y avanzar hacia el objetivo mayor: la pelea por el título, con la esperanza de sostener la marcha de un proyecto que, más allá de lo deportivo, mantiene un legado de generación en generación.