En una noche lluviosa en Parque Patricios, Gimnasia le ganó 2-1 a Huracán y se acomodó en la cima compartida del Grupo B del Torneo Clausura, con 22 puntos (está cuarto por diferencia de gol). El triunfo llega tras romper una racha de cuatro empates consecutivos y ubica al Lobo en zona de clasificación para la Copa Sudamericana, con 48 puntos sumados en esa zona; Huracán, con 19 unidades, sigue peleando por un lugar entre los ocho play-offs.

El local arrancó mejor y hilvanó las aproximaciones. A los 4 minutos, Blondel habilitó a Waller, que picó la pelota por encima de Castillo y pegó en el palo derecho. Después, Palazzo ejecutó un tiro libre que Castillo sacó con las piernas ante un remate de Waller.

Pero Gimnasia encontró la ventaja en su primera llegada clara. A los 17, Pereyra no logró sacar un rechazo; Silva Torrejón recibió por la izquierda, envió el centro y Nacho Fernández, adelantado, cabeceó para vencer a Galíndez.

A partir de ese instante, el Lobo tomó el control del juego: Seoane, Miramón y Fernández mandaron en el medio, mientras Silva Torrejón y Janson aprovecharon los espacios por la banda izquierda. Gimnasia mostró mejor asociatividad y, si bien Torres y Auzmendi no lograron conectar con claridad, terminó el primer tiempo con una impresión favorable.

En el complemento, el visitante cedió la posesión y esperó atrás, mientras Huracán empujaba con más gente pero sin ideas claras. Con Bisanz por Cortés, Huracán generó algo más de riesgo y, a los 35 minutos, tras un encontronazo en el área entre Castillo e Ibáñez, el árbitro Nicolás Ramírez cobró penal tras revisión en el VAR. Caicedo convirtió y parecía que todo estaba dicho.

Gimnasia, sin rendirse, llevó la pelota al área rival en busca del empate y, en el cierre de los siete minutos de adicional, envió a los centrales al área de Huracán para rematar un tiro libre. Conti conectó de cabeza y desató la alegría de la afición del Lobo, logrando una victoria que llegó en el tramo final.