Una visita para grabar un recorrido por la vivienda de Bottas dejó al descubierto una escena inusual: en la sala de estar hay un monoplaza de Fórmula 1 real. Se trata de un Williams FW36 de la temporada 2014, no una réplica, que Bottaspilotó en varias carreras de aquel año. El coche fue un objeto que Williams le entregó al finalizar la campaña 2014 y que el propio piloto conservó desde entonces.

La peculiaridad no es casual: la casa estaba en pleno proceso de construcción y, para evitar mover el auto una vez terminada la obra, se decidió ubicarlo en el interior antes de completar la estructura. Bottas explicó que la ubicación requirió una planificación previa para que el monoplaza quedara integrado en el proyecto arquitectónico sin complicaciones posteriores.

El FW36 tiene un significado especial en la trayectoria de Bottas: con ese coche logró su primer podio en la Fórmula 1, en el Gran Premio de Austria de 2014, donde terminó tercero. Aquella temporada fue de las más destacadas para él con Williams, con seis apariciones en el podio: dos segundos puestos y cuatro terceros.

Además de este recuerdo, la casa de Bottas alberga otros objetos vinculados a su carrera. Entre trofeos, medallas y cascos, la colección incluye piezas que el finlandés ha ido acumulando a lo largo de su paso por el automovilismo y que confirman su gusto por conservar memorabilias de su trayectoria.

Entre las piezas hay, por ejemplo, un trofeo con forma de plato obtenido en Australia y varios objetos intercambiados con otros pilotos, algunos con firmas y mensajes personales. Una de las piezas destacadas es un artículo con la firma de Lewis Hamilton, otro nombre instalado en su museo particular.

Valtteri Bottas, de 37 años, actualmente compite para Cadillac, y en su historial deportivo figura como subcampeón del mundo en 2019 y 2020. En esta oportunidad, el foco de la noticia no estuvo en su rendimiento en la pista, sino en uno de los objetos que conserva fuera de ella. La escena, registrada por Average Rob, se volvió rápidamente viral al mostrar un monoplaza real ocupando un lugar central en su hogar.