Atlético de Madrid visitó Espanyol este sábado, pensando en su compromiso del martes en Stuttgart por la Champions League. En un cierre ajustado, el conjunto madrileño logró la victoria por 1-0 gracias a una asistencia de Julián Álvarez a Baena y un remate definitivo del jugador que marcó el gol agónico.

La acción decisiva llegó cuando Álvarez, que ingresó tras el descanso, avanzó por la banda izquierda, dejó atrás a un rival y filtró el pase a Baena, que recibió por el centro, dejó avanzar la pelota y disparó con potencia para vencer al arquero Espanyol, Ángel Fortuño, poco antes del cierre. Quedaba apenas un minuto por disputarse.

Antes, Julián Álvarez ya había mostrado peligro en un par de situaciones: un remate que fue contenido por Fortuño y, en otra, tras deshacerse de varios defensores, su definición cruzada quedó desviada. Su tercera intervención fue la asistencia para Baena, aunque el delantero todavía no había convertido con la camiseta del Atlético desde su llegada; su último tanto databa del 29 de abril ante Arsenal, en Champions.

Con el calendario apretado, Simeone decidió descansar a varios de sus habituales titulares. Entre ellos se contaron los recién campeones del mundo con sus selecciones Alejandro Grimaldo, Marcos Llorente y Julián Álvarez. A partir de la igualdad inicial, los suplentes que ingresaron en el tramo final buscaban desnivelar por los costados.

El técnico apostó fuerte con Giuliano Simeone, hijo del entrenador, quien fue titular y mantuvo la pelota durante todo el partido para generar desequilibrio por las bandas. Cristian “Cuti” Romero estuvo en cancha hasta recibir una amonestación a los 22 minutos del segundo tiempo y, tras el cartón, fue sustituido para dosificar energías de cara al duelo del martes frente al Bayern de Stuttgart. Juan Musso quedó como alternativa en el banco.

Con este triunfo, el Atlético se ubica en la segunda posición de La Liga, a dos puntos del líder invicto Barcelona, que este sábado recibe a Betis, tercero con 19 puntos y a cinco de la cima. Tras caer ante Liverpool en la primera jornada de la Champions, el equipo de Simeone enhebró seis victorias consecutivas entre competencias, incluida la victoria en el clásico frente al Real Madrid y el 2-0 frente a Manchester United.