El equipo francés atraviesa una etapa tensa tras una triple fecha desfavorable que lo dejó lejos de la pelea por el quinto lugar en la Copa de Constructores. En ese marco, Mike Elliott, quien asumió como director técnico hace un mes, convocó al cuerpo técnico en la fábrica de Enstone para marcar el rumbo de cara a las últimas carreras.

“Si miramos la Fórmula 1 desde la visión de un economista, nuestro trabajo es convertir los recursos en rendimiento en la pista”, planteó el británico. Añadió que el recurso más valioso de la organización es su propio personal: “Ustedes son los que pueden marcar la diferencia. Podemos estar discutiendo aquí, pero serán ustedes los que hagan la diferencia”.

Antes de estas declaraciones, Flavio Briatore subrayó la necesidad de contar con un jefe técnico sólido: confía en que con Elliott el equipo podrá elevar su desempeño.

La mala racha se acentuó en las últimas tres pruebas, con Alpine por debajo de lo esperado. Franco Colapinto, que vivió abandonos en Azerbaiyán y Singapur, admitió que fue la “peor triple fecha” desde que llegó a la F1.

De cara a la gira por América, Alpine se prepara para competir en Austin (Estados Unidos), México y San Pablo, buscando recuperar terreno y acortar distancias con los equipos punteros.

Además de ser anunciado como director técnico, Elliott llega a la función con un historial de más de dos décadas en la F1. En Enstone ya había trabajado entre 2008 y 2012 como aerodinamista principal, cuando el equipo era Renault y luego Lotus. Su trayectoria en la categoría incluye pasos por McLaren, Renault, Lotus y Mercedes, donde jugó un papel destacado en la obtención de ocho títulos de Constructores y ocho de Pilotos. En Mercedes ocupó cargos de jefe de aerodinámica, director de tecnología y, hasta 2023, director técnico, impulsando la era de dominio del equipo alemán.